La solución de una visitante de la COP25 a la emergencia climática

Las dos (o tres, si contamos los preparativos) últimas semanas de 2019 estuve volcado con mis compañeras y compañeros en montar un stand para Suez en la zona verde de la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático, la COP25. En Chile había unas protestas ciudadanas que iban a peor y que hicieron cambiar la sede a Madrid. No vi a Greta Thunberg, ni a Arnold Schwarzenegger, a Alejandro Sanz, ni a Harrison Ford. Vi gafas de realidad virtual que a ratos se desconectaban, una wifi de la que dependían casi todas nuestras demos, y un desfile continuo de público y personalidades con las que conversar sobre cambio climático y soluciones avanzadas. Fuimos honrados con la visita de ministras y ministros, presidentes, consejeras y consejeros autonómicos, alcaldesas, alcaldes, concejalas y concejales, y todos sin excepción compartían y mostraban su compromiso en la lucha por la mitigación de y la adaptación al cambio climático. En dos semanas hicimos la agenda de visitas de unos dos años, más o menos. Volví a ver a colegas de la dirección y de la actividad frenética y cotidiana de mi empresa, a proveedores y espero que futuros socios, a personas que trabajan en la sociedad civil por que todo esto mejore en algún sentido. Dos intensas semanas ruidosas y afónicas, de entusiasmo y esfuerzo por acercarnos a las metas de un mundo mejor pese a los obstáculos y la complejidad imperante.

El stand de Suez en la COP25

Recibimos en el stand más de una visita curiosa. Una mujer menuda y discreta estaba muy impresionada y agradecida por lo que la técnica y la ciencia hacía por la sociedad, pero tenía un punto de vista que iba repartiendo. Era algo que había escrito poco antes, lo imprimió en múltiples ejemplares y lo distribuía a quien la escuchase. Fue mi caso, brevemente, y tampoco le presté mucha atención, dada mi condición de hiperactivo infraatento que no se concentra apenas en nada y que nada termina. Pero me quedé con el papel, y lo transcribo a continuación, con toda su ingenua honestidad y con su lucecita de esperanza detrás de la tristeza sombría que nos entra a todos tras fracasar una y otra vez cuando intentamos enderezar el mundo.

A todos los gobernantes, científicos, activistas y toda la Humanidad.

Soy ****. Una agradecida y enamorada de la Vida.

Siempre tuve la convicción de que mientras la Ciencia no se fusionara con la Espiritualidad no habría evolución.

Pensaba que alguna equivocación tuvo que haber en la Ciencia, en los inventos y descubrimientos que nos ha llevado por el camino hacia el estado actual de este maravilloso planeta, ahora en Emergencia Total.

¿Y como se lo explicaría yo a mentes más racionales?

Un nombre me martillaba el pensamiento: EINSTEIN y hasta me matriculé en Física, en la Universidad de Mayores.

Quería entender todas las Leyes. Descubrir dónde estaba el error. Me las leí todas y ninguna me daba la respuesta, hasta que encontré un escrito… la carta de Einstein (de dudosa veracidad para algunos) a su hija Lieserl.

No me importa si es verídica o falsa. Yo la creo, porque en su contenido encontré la respuesta y la clave: la fuerza del Amor. Dice así:

Mi querida hija:

Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los prejuicios del mundo. Te pido, aún así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el amor.

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica a lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.

Esta fuerza lo explica todo y da Sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E=mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.

Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sensible que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.

Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.

Lamento profundamente no haber sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta

Tu padre

(Albert Einstein)

«… que la Humanidad no se extinga en su ciego egoísmo», dijo.

Creo haber entendio lo que este Genio quiso transmitir a la Humanidad

Si el Amor es la ausencia total de:

– AMBICIÓN

– ARROGANCIA

– AVARICIA

– COBARDÍA

– DESHONESTIDAD

– EGOCENTRIMSO

– EGOÍSMO

– ENVIDIA

– INTERESES PERSONALES, POLÍTICOS Y ECONÓMICOS

– MATERIALISMO

– ODIO

– ORGULLO

– SOBERBIA

Pregunto: ¿Todos los inventos y descubrimientos fueron empleados con Amor?

El invento de la electricidad fue maravilloso, pero ¿su descubrimiento hizo que la luz y el calor llegue a todos, en los fríos inviernos?

Es verdad que los medicamentos fueron un invento extraordinario, ayudan cuando son absolutamente necesarios, pero ¿no sería más honrado que se enseñara cómo evitarlos?

¿Y los alimentos? ¿Plastificados, pre-cocinados, enlatados, embotellados, que la mayoría nos enferma o nos mata? Exceso de producción, mala calidad y toneladas a la basura, al año.

Se afanan en descubrir vida en el Universo, gastándose millones ¿acaso está resuelta la nuestra en esta Tierra?

Y además quieren encontrar agua. La nuestra apenas es potable y no llega a todas las civilizaciones. Se mueren por beber agua contaminada…. mientras vemos cómo sube el nivel del mar.

¿Y el aire que respiramos? Se descubrió el átomo y lo emplearon en bombas que apuntan los unos a los otros. O que no se sabe qué hacer con sus residuos. O que basta la explosión de una Central para aniquilar nuestra Vida.

Vaya, con tantas energías alternativas, empezando por nuestro Sol que nos la da gratis todos los días.

¿Qué Ciencia es ésta sin Conciencia? ¿Acaso ha estado fusionada con la espiritualidad? ¿Con la fuerza del Amor de que hablaba Einstein?

Mi conclusión es que no hubo error en la Ciencia, en sus inventos o descubrimientos, más sí en la firma cómo los aplicaron, totalmente exentos de Amor.

Pero no es tiempo para reproches. NO MÁS REPROCHES. Todos somos culpables. Nadie puede decir: YO NO LO SABÍA. Ahora sólo queda tiempo para las SOLUCIONES.

Apelo y ruego a todos los científicos, a los investigadores, a la unión de vuestras mentes brillantes y a todo aquel al que se le ocurra alguna idea para soluciones y frenar este camino hacia el fin de etsa Humanidad.

También ruego a todos los Gobernantes, que tienen el poder de dictar las Leyes y la responsabilidad de que éstas se cumplan con Justicia y Amor. Sin miedo y sin cualquier otro interés que no sea el establecimiento de un Nuevo Orden Mundial hacia el Retorno.

¡Lo podemos! Todos somos necesarios. La espiritualidad no es creer en un Dios que castiga o apremia.

El ‘Botón Rojo’ ahora lo tiene la propia Naturaleza, sólo espera nuestra decisión. ¡AHORA!

Que la fuerza del Amor nos ayude a todos a llegar a la última respuesa como llegó Albert Einstein.

Gracias a todos.

*** (omito sus datos personales)

Una amante y defensora de la Vida, de la verdad del Amor y la Justicia.

(Escrito el día /12/2019, comienzo de la Cumbre Cambio Climático COP25)

Esta mujer no quería molestar, estaba muy agradecida, como en su carta al mundo. Miraba las pantallas de nuestro stand, lo que contamos que hacemos para cuidar el medio ambiente y la sostenibilidad y se mostraba impresionada. Pero seguía pensando que nos faltaba algo. Tenía esa firme determinación, esa mirada de los visionarios. A lo mejor se ha basado en un viral apócrifo de Albert Einstein y en unas cuantas simplificaciones (¿ningún avance técnico-científico se ha desarrollado con Amor?), cuadraturas del círculo (¿fusionar ciencia y religión?), platonismo (dualidad razón-alma) y otros lastres. Puede ser. Pero se pone en marcha y hace lo que puede, con lo que tiene, donde está y con quien se encuentre. Sólo he tardado año y medio en difundir su mensaje, y por el camino aquí ha pasado de todo, como, por ejemplo, una pequeña pandemia que nos pone pensativos a los que tenemos la suerte de no caer como tantos han caído, que ha permitido que se oyese el canto de los pájaros en las ciudades, que ha repartido tanto sufrimiento como gratitud por pequeñas cosas a las que no prestábamos atención pese a su importancia.

Anuncio publicitario

Galacidalacidesoxyribonucleicacid, o el homenaje de Dalí a Crick y Watson

Estos días, los buzones de correo del trabajo se llenan de felicitaciones navideñas y buenos deseos para el año entrante, a lo mejor una forma de penitencia por los cientos de correos que enviaremos en el año entrante (o por los enviados en el saliente) a nuestros contactos de trabajo, con peticiones, preguntas, exigencias de plazos y demás gestiones electrónicas que hacemos. A mí me gustan esas felicitaciones. He intentado contestarlas todas, y este año no he enviado ninguna que no fuese precedida por otra antes.

Tengo un compañero y amigo que usa esta costumbre de una forma muy original. Envía un cuadro (un Monet el año pasado, este año el que voy a comentar a continuación) que suele tener que ver con el agua, y una reseña sobre el mismo. Este año entró:

Galacidadalacidesoxiribunucleicacid, 1963

image

DALI (1904-1989) – Salvador Dali Museum at FLORIDA (St. Petersburg)

El tema de esta pintura es el ciclo de la vida, la muerte y la resurrección. Un paisaje inundado llena el centro del lienzo, una alusión a una mortífera tromba de agua que tuvo lugar en Barcelona en 1963. Dios, en posición horizontal por encima del terreno inundado, alcanza su brazo hacia abajo para elevar a su Hijo hacia el Cielo. Según Dalí, los músculos del brazo de Dios se retuercen en la forma de una doble espiral. El cuerpo de Cristo, apenas visible, está desmoronado alrededor de una Virgen María vestida de blanco, con su cabeza y su brazo cayendo hacia la derecha de ella.

Este tema cíclico se refuerza con las formaciones en contraste a la derecha e izquierda de la obra. A la izquierda hay una molécula de ADN. A la derecha hay una serie de cubos compuestos de figuras que se sobran con armas unas a otras, las cuales dice Dalí que “representan un tipo de destrucción, como minerales en el proceso de aniquilarse a sí mismos». Así, entre la espiral que representa la vida y el cubo que representa la destrucción, que Dios resucite a Su Hijo ofrece esperanza a las víctimas barcelonesas y a todos los que sufren.

Dalí proclamó que Galacidalacidesoxiribunucleicacid “es mi titulo más largo en una sola palabra. Pero el tema es aún más largo: tanto como la persistencia genética de la memoria humana.» El título alude al descubrimiento de la firma en doble hélice de la molécula de ADN por Francis Crick y James Dewey Watson. Esta molécula contiene el código genético de la vida. Incluso antes de los científicos ganadores del premio Nobel hicieran este importante hallazgo, Dalí estaba obsesionado con las espirales. Su descubrimiento llevó a Dalí a declarar que la espiral representa la «persistencia de la memoria humana», enlazándola a su pintura de 1931 «La persistencia de la memoria».

Pues nada, gracias, Miguel!

House, Episodio 1 Temporada 8

Anoche ponían en fox el primer episodio de la nueva temporada de House. Son cosas de las que últimamente me apunto en la agenda, lo mismo que el primero de la segunda temporada de Walking Dead (me encantó el ritmo con que estaba contado, pese a que el segundo me aburrió).

 

(aviso #spoiler#, posiblemente si no lo has visto, lo de aquí abajo te puede estropear la intriga)

Continue reading →

Of mice and men, de John Steinbeck

Era una de las posibles lecturas para el ejercicio de ‘Reading’ del ‘Certificate in Advanced English’ de Cambridge, pero siguiendo una vez más los consejos de mi profe Kelly Hayes, me dediqué más a preparar los ejercicios de ‘Speaking’ y a hacer ‘practice tests’ antes del examen, así que aunque había leído un par de páginas, dejé la lectura de ‘Of Mice and Men’ de John Steinbeck para más tarde.

Portada de una edición en inglés

No es que sea una lectura muy original, entonces, pero lo cierto es que esta pequeña novela publicada en 1936 me ha desafiado diccionario en mano a completar mi pobre vocabulario y a descifrar el idioma fonético de sus personajes rurales, de la América profunda. Aunque es un recurso muy populista el imitar el lenguaje de la plebe para dar más realismo a los contenidos, tampoco está de más en esta obra.

Lennie es un gigantón con alma ingenua de niño, fuerte como un toro y aficionado a acariciar animalitos, pero que  acaba irremediablemente con sus vidas por exceso de cariño. Habría quedado solo en el mundo de no ser por George, un joven espabilado que le lleva poco menos que a cuestas en su búsqueda nómada de trabajo por las granjas de América. Sus estancias duran lo que la cosecha o lo que tarde Lennie en hacerse notar como un peligro para los demás por la dificultad que tiene para controlar su enorme fuerza física. Esa incapacidad, y confiar en su mejor amigo, terminarán siendo su perdición, o una redención compasiva, según se mire. Crudo, muy crudo.

El drama se prepara,  la tensión entre los obreros del campo, la esposa del heredero de la finca que gusta de merodear entre los braceros, los sueños de libertad y propiedad de estos perdedores condenados. Me ha gustado la austeridad de la narración, que el autor no nos haga perder el tiempo tratando de alardear con adornos y digresiones superfluas, la honestidad y sinceridad de un drama trágico que va apretando el nudo con cada página que pasa. También me ha gustado volver a leer en inglés, y enterarme de casi todo (salvo las dos páginas de palabras que tengo que buscar en el wordreference, la historia me ha llegado casi intacta, creo).  Otro clásico, no digo nada nuevo ni arriesgado con esto, me temo.

Despedida a la maestra

Anoche estuve en una cena de despedida con mi mujer y cerca de 30 madres más. Se trataba de agradecer a Lola y Conchi por el trabajo que han hecho con nuestros hijos, que ya pasan a educación primaria.
Les regalaron un pack de esos que permiten elegir entre cientos de hoteles para pasar un fin de semana en pareja.
Me tocó leer un discursito y lo pongo aquí.

Esta es una ocasión con el sabor agridulce de las despedidas. Da vértigo ver cómo se suceden las etapas de la vida de nuestros hijos. Parece que fue ayer cuando nosotros mismos copmletamos nuestros primeros años del colegio, y es como si los alegres recuerdos de la plastilina y el baby se hubiesen evaporado. Sin embargo, seguro que cada uno de nosotros tiene un rincón especial en su memoria para esos pocos ángeles entregados que se detuvieron para atender nuestras preguntas, para ayudarnos a dar los primeros pasos hacia la autonomía personal y la lucha por nuestros sueños.

Creo que hablo por todos si recuerdo que tuvimos también maestros de colleja y reglazo en la mano, torpes y desencantados. Pero cuando las zozobras nos acorralan miramos la brújula de los que de verdad nos enseñaron a superarnos, y recuperamos el norte al instante cuando pensamos: «¿Cómo lo habría hecho mi profesor?».

Aparte de algún marido celoso que habrá venido a vigilar a su pareja, casi todos estamos aquí para agradecer a Conchi lo que nos ha dado durante estos años a nuestros hijos y a nosotros. Hace falta mucha paciencia para educar, y es un reto a cada instante. Como en la artesanía del alfarero, si estrujas demasiado el barro, la escultura se retorcerá sin más remedio. Pero si se hace bien, como Conchi lo ha hecho, educar es pura orfebrería. Capas y capas, finísimas y delicadamente extendidas, del pan de oro de valores como la constancia, el respecto, la tolerancia, el trabajo bien hecho, la participación y la generosidad han dejado en el centro de los corazones de nuestros hijos un lingote de oro imposible de fundir, por muy difícil que se les pueda poner la vida en el futuro que les estamos dejando.

No se trata sólo de que aprendan a repetir contenidos como loros amaestrados, se trata de que aprendan a pensar, de que se den cuenta de la importancia de guiarse por los principios correctos, de que un pequeño paso puede ser lo que marque la diferencia. Y Conchi, con sus cualidades profesionales, pero sobre todo con sus cualidades humanas, con el arrojo y entusiasmo con que ha promovido exposiciones, desfiles, reuniones con los padres, mil actividades, y sobre todo con el cuidadoso seguimiento de cada uno de nuestros hijos, les ha mostrado el camino con su ejemplo, y de paso, estoy seguro, a muchos de nosotros.

Gracias, Conchi.

La reunión de padres de alumnos y el desarrollo de personas

Hace ya más de un mes que fui, así que no son primicias. Pero no hace falta, como con lo importante. Tuve ocasión de asistir a una reunión de padres de alumnos de nuestra hija pequeña. Me atrajo la forma en que su maestra Conchi nos fue exponiendo, de manera improvisada pero convencida hasta la médula, las principales líneas de actuación en la educación de los adultos del mañana.

También me animó a contar esto lo convencida y llamada a enseñar que está esta maestra. Tiene clara su misión, la visión de cómo quiere que sean los niños del mañana y lo lleva a cabo con la energía que le proporcionan sus valores, que coinciden y se alinean con los de la organización en la que trabaja. Me parece que en cierto modo guarda un paralelismo con el Management. Continue reading →