Galacidalacidesoxyribonucleicacid, o el homenaje de Dalí a Crick y Watson

Estos días, los buzones de correo del trabajo se llenan de felicitaciones navideñas y buenos deseos para el año entrante, a lo mejor una forma de penitencia por los cientos de correos que enviaremos en el año entrante (o por los enviados en el saliente) a nuestros contactos de trabajo, con peticiones, preguntas, exigencias de plazos y demás gestiones electrónicas que hacemos. A mí me gustan esas felicitaciones. He intentado contestarlas todas, y este año no he enviado ninguna que no fuese precedida por otra antes.

Tengo un compañero y amigo que usa esta costumbre de una forma muy original. Envía un cuadro (un Monet el año pasado, este año el que voy a comentar a continuación) que suele tener que ver con el agua, y una reseña sobre el mismo. Este año entró:

Galacidadalacidesoxiribunucleicacid, 1963

image

DALI (1904-1989) – Salvador Dali Museum at FLORIDA (St. Petersburg)

El tema de esta pintura es el ciclo de la vida, la muerte y la resurrección. Un paisaje inundado llena el centro del lienzo, una alusión a una mortífera tromba de agua que tuvo lugar en Barcelona en 1963. Dios, en posición horizontal por encima del terreno inundado, alcanza su brazo hacia abajo para elevar a su Hijo hacia el Cielo. Según Dalí, los músculos del brazo de Dios se retuercen en la forma de una doble espiral. El cuerpo de Cristo, apenas visible, está desmoronado alrededor de una Virgen María vestida de blanco, con su cabeza y su brazo cayendo hacia la derecha de ella.

Este tema cíclico se refuerza con las formaciones en contraste a la derecha e izquierda de la obra. A la izquierda hay una molécula de ADN. A la derecha hay una serie de cubos compuestos de figuras que se sobran con armas unas a otras, las cuales dice Dalí que “representan un tipo de destrucción, como minerales en el proceso de aniquilarse a sí mismos”. Así, entre la espiral que representa la vida y el cubo que representa la destrucción, que Dios resucite a Su Hijo ofrece esperanza a las víctimas barcelonesas y a todos los que sufren.

Dalí proclamó que Galacidalacidesoxiribunucleicacid “es mi titulo más largo en una sola palabra. Pero el tema es aún más largo: tanto como la persistencia genética de la memoria humana.” El título alude al descubrimiento de la firma en doble hélice de la molécula de ADN por Francis Crick y James Dewey Watson. Esta molécula contiene el código genético de la vida. Incluso antes de los científicos ganadores del premio Nobel hicieran este importante hallazgo, Dalí estaba obsesionado con las espirales. Su descubrimiento llevó a Dalí a declarar que la espiral representa la “persistencia de la memoria humana”, enlazándola a su pintura de 1931 “La persistencia de la memoria”.

Pues nada, gracias, Miguel!

Anuncios

House, Episodio 1 Temporada 8

Anoche ponían en fox el primer episodio de la nueva temporada de House. Son cosas de las que últimamente me apunto en la agenda, lo mismo que el primero de la segunda temporada de Walking Dead (me encantó el ritmo con que estaba contado, pese a que el segundo me aburrió).

 

(aviso #spoiler#, posiblemente si no lo has visto, lo de aquí abajo te puede estropear la intriga)

Continue reading →

Of mice and men, de John Steinbeck

Era una de las posibles lecturas para el ejercicio de ‘Reading’ del ‘Certificate in Advanced English’ de Cambridge, pero siguiendo una vez más los consejos de mi profe Kelly Hayes, me dediqué más a preparar los ejercicios de ‘Speaking’ y a hacer ‘practice tests’ antes del examen, así que aunque había leído un par de páginas, dejé la lectura de ‘Of Mice and Men’ de John Steinbeck para más tarde.

Portada de una edición en inglés

No es que sea una lectura muy original, entonces, pero lo cierto es que esta pequeña novela publicada en 1936 me ha desafiado diccionario en mano a completar mi pobre vocabulario y a descifrar el idioma fonético de sus personajes rurales, de la América profunda. Aunque es un recurso muy populista el imitar el lenguaje de la plebe para dar más realismo a los contenidos, tampoco está de más en esta obra.

Lennie es un gigantón con alma ingenua de niño, fuerte como un toro y aficionado a acariciar animalitos, pero que  acaba irremediablemente con sus vidas por exceso de cariño. Habría quedado solo en el mundo de no ser por George, un joven espabilado que le lleva poco menos que a cuestas en su búsqueda nómada de trabajo por las granjas de América. Sus estancias duran lo que la cosecha o lo que tarde Lennie en hacerse notar como un peligro para los demás por la dificultad que tiene para controlar su enorme fuerza física. Esa incapacidad, y confiar en su mejor amigo, terminarán siendo su perdición, o una redención compasiva, según se mire. Crudo, muy crudo.

El drama se prepara,  la tensión entre los obreros del campo, la esposa del heredero de la finca que gusta de merodear entre los braceros, los sueños de libertad y propiedad de estos perdedores condenados. Me ha gustado la austeridad de la narración, que el autor no nos haga perder el tiempo tratando de alardear con adornos y digresiones superfluas, la honestidad y sinceridad de un drama trágico que va apretando el nudo con cada página que pasa. También me ha gustado volver a leer en inglés, y enterarme de casi todo (salvo las dos páginas de palabras que tengo que buscar en el wordreference, la historia me ha llegado casi intacta, creo).  Otro clásico, no digo nada nuevo ni arriesgado con esto, me temo.

Despedida a la maestra

Anoche estuve en una cena de despedida con mi mujer y cerca de 30 madres más. Se trataba de agradecer a Lola y Conchi por el trabajo que han hecho con nuestros hijos, que ya pasan a educación primaria.
Les regalaron un pack de esos que permiten elegir entre cientos de hoteles para pasar un fin de semana en pareja.
Me tocó leer un discursito y lo pongo aquí.

Esta es una ocasión con el sabor agridulce de las despedidas. Da vértigo ver cómo se suceden las etapas de la vida de nuestros hijos. Parece que fue ayer cuando nosotros mismos copmletamos nuestros primeros años del colegio, y es como si los alegres recuerdos de la plastilina y el baby se hubiesen evaporado. Sin embargo, seguro que cada uno de nosotros tiene un rincón especial en su memoria para esos pocos ángeles entregados que se detuvieron para atender nuestras preguntas, para ayudarnos a dar los primeros pasos hacia la autonomía personal y la lucha por nuestros sueños.

Creo que hablo por todos si recuerdo que tuvimos también maestros de colleja y reglazo en la mano, torpes y desencantados. Pero cuando las zozobras nos acorralan miramos la brújula de los que de verdad nos enseñaron a superarnos, y recuperamos el norte al instante cuando pensamos: “¿Cómo lo habría hecho mi profesor?”.

Aparte de algún marido celoso que habrá venido a vigilar a su pareja, casi todos estamos aquí para agradecer a Conchi lo que nos ha dado durante estos años a nuestros hijos y a nosotros. Hace falta mucha paciencia para educar, y es un reto a cada instante. Como en la artesanía del alfarero, si estrujas demasiado el barro, la escultura se retorcerá sin más remedio. Pero si se hace bien, como Conchi lo ha hecho, educar es pura orfebrería. Capas y capas, finísimas y delicadamente extendidas, del pan de oro de valores como la constancia, el respecto, la tolerancia, el trabajo bien hecho, la participación y la generosidad han dejado en el centro de los corazones de nuestros hijos un lingote de oro imposible de fundir, por muy difícil que se les pueda poner la vida en el futuro que les estamos dejando.

No se trata sólo de que aprendan a repetir contenidos como loros amaestrados, se trata de que aprendan a pensar, de que se den cuenta de la importancia de guiarse por los principios correctos, de que un pequeño paso puede ser lo que marque la diferencia. Y Conchi, con sus cualidades profesionales, pero sobre todo con sus cualidades humanas, con el arrojo y entusiasmo con que ha promovido exposiciones, desfiles, reuniones con los padres, mil actividades, y sobre todo con el cuidadoso seguimiento de cada uno de nuestros hijos, les ha mostrado el camino con su ejemplo, y de paso, estoy seguro, a muchos de nosotros.

Gracias, Conchi.

La reunión de padres de alumnos y el desarrollo de personas

Hace ya más de un mes que fui, así que no son primicias. Pero no hace falta, como con lo importante. Tuve ocasión de asistir a una reunión de padres de alumnos de nuestra hija pequeña. Me atrajo la forma en que su maestra Conchi nos fue exponiendo, de manera improvisada pero convencida hasta la médula, las principales líneas de actuación en la educación de los adultos del mañana.

También me animó a contar esto lo convencida y llamada a enseñar que está esta maestra. Tiene clara su misión, la visión de cómo quiere que sean los niños del mañana y lo lleva a cabo con la energía que le proporcionan sus valores, que coinciden y se alinean con los de la organización en la que trabaja. Me parece que en cierto modo guarda un paralelismo con el Management. Continue reading →