Tu obediencia a las reglas no es el secreto de tu éxito, por Thomas Oppong

Otro post motivador en Medium de Thomas Oppong, autor al que me estoy aficionando. Traduzco a continuación el artículo, me ha resultado muy motivador.

Rompe las reglas Fuente :www.the-world-of-tina.com

Tu capacidad de seguir instrucciones no es el secreto de tu éxito

Seguir las reglas ya no basta para triunfar. La teoría o creencia generalmente aceptada que se aplica a casi todo lo que hacemos no puede garantizarte la vida que buscas y esperas vivir.

En lugar de animarnos a pensar por nosotros mismos y discernir lo que funciona para nosotros y convertirnos en individuos libres para expresar nuestro propio y únio brillo en el mundo, se nos castiga ampliamente por “romper el molde” y convertirnos en nuestra propio yo. El sistema premia a los que siguen las reglas.

Pero no te confundas, las personas excepcionales dominan el mundo.

Los que se atreven a mejorar las cosas incluso cuando no están rotas. Los que cambian un sistema, un patrón, un planteamiento, una creencia, y buscan nuevas maneras de que las cosas queden hechas mejor, más rápido o de manera más sencilla.

Según George Bernard Shaw, “Las personas que se hacen con este mundo son las que se levantan y buscan las circunstancias que quieren y, si no las encuentra, las crean”. Fuente: portal.andina.com.pe

Siempre tienes la elección de seguir instrucciones o crear nuevas. Un elección de desobedecer la sabiduría convencional y construir tu propio camino.

Raymond E. Feist dice: “Nunca aceptes la proposición de que sólo porque una solución satisfaga un problema, deba ser la única solución”.

Conlleva un salto cognitivo enorme comprender que el estado de las cosas, como son y como han sido, puede desafiarse. Apartarse de la norma no es fácil, sobre todo cuando has estado siguiendo instrucciones toda tu vida.

Cuando te sales de la multitud, la gente empieza a darse cuenta y a pensar que estás loco o incluso chiflado por tomar una decisión como esa. Los innovadores en serie pasan por esto todo el tiempo. Nadie les entiende. Pero lo hacen de todos modos. Siguen su curiosidad.

Al empujarte a tí mismo a nuevas áreas de tu interés, tendrás una oportunidad de definir auténticamente quién eres, y romper con las limitaciones de lo que los demás piensan que deberías ser.

La gente pensaba que Elon Musk estaba loco cuando propuso invadir Marte y asentarse allí. Pero está persiguiendo su visión de todos modos. Los cohetes reutilizables eran imposibles. Pero Musk ha desafiado a la lógica y ha hecho historia. Elon Musk retó a algunas de las mayores marcas mundiales de toda la vida cuando creó Tesla. Rompió el modelo estándar de vender coches y desafió la noción de que la fabricación de automóviles de Estados Unidos estaba saliendo del mercado.

Kevin Kelly (editor y fundador de Wired) dijo: “A largo plazo, el futuro lo deciden los optimistas”.

Para aumentar tus probabilidades de éxito en todo lo que haces, debes defender constantemente tu decisión ante personas que no tienen las suficientes agallas para nadar contra la corriente -incluso aunque la evidencia que tienen delante sugiera que deberían probarlo. Pero después de un tiempo, las reacciones negativas decaen. La gente empezará a observar y esperar el resultado de tu “extravagante” elección.
Walter Isaacson dijo una vez “Cuando la sabiduría convencional de la física parecía entrar en conflicto con una de sus elegantes teorías, Einstein se sentía inclinado a cuestionar esa sabiduría en vez de su teoría, a menudo con el resultado de ver premiada su obstinación”.

La mayoría de la gente quiere que fracases para demostrar que la sabiduría convencional siempre tiene razón. Unos pocos sentirán curiosidad y empezarás a preguntar las preguntas correctas en algún momento. Pero otra cosa más potente ocurre a medida que avanzas -es la constatación de la que la sabiduría convencional no siempre es correcta y que puede desafiarse si tienes algo que demostrar.

Pedir permiso está sobrevalorado

Cada vez menos gente hace realmente cosas. Lo bueno de hacer cosas es que, para la mayor parte de ellas, no necesitas pedir permiso a nadie. Por supuesto, hay algunas excepciones. Si quieres extirparle a alguien el apéndice, por ejemplo, necesitas ser cirujano, y hay un itinerario para eso.

Pero puedes hacer la mayoría de las demás cosas sin preguntarle a nadie. Escribir un libro. Escribir una canción. Empezar un canal de YouTube. Hacer arte. Empezar un negocio. Ayudar a alguien que lo necesite. Empezar un podcast.

No necesitas autorización para existir y dedicarte a ser tú mismo. Y por supuesto no necesitas disculparte por el camino que eliges para perseguir la obra de tu vida, especialmente si crees fuertemente que el camino que has elegido es el mejor intento de crear algo lleno de significado para ti. Nadie puede hacerte retroceder a la sabiduría convencional. Nuestros corazones ansían conectar con una vocación significativa. Elige atenderla.

En el libro “Primero, rompa todas las reglas: Lo que los mejores gestores del mundo hacen de forma diferente“, Marcus Buckingham dijo “El mundo que ves sólo lo ves tú. Lo que te atrae y lo que te repele, lo que te fortalece y lo que te debilita, es parte de un patrón que nadie más comparte. Por lo tanto, como dijo Mr. Wilde, no hay dos personas que puedan percibir la misma “verdad”, porque la perspectiva de cada persona es diferente”.

Si estás ansioso de cambiar el mundo, crear tu asombrosa obra, causar un impacto, lanzar tu producto, o seguir tu curiosidad, tienes que estar dispuesto a ir contra el statu quo.

Cuando decides comprometerte por completo con tu corazonada y te dedicas a tu hermosa contribución al mundo, la sabiduría convencional se interpondrá en tu camino. Si alguna vez has acariciado la idea de que has nacido para hacer algo significativa, la sabiduría convencional será tu enemiga.

¡Haz caso a tu instinto!

Desafiar las ideas y hábitos que nos hacen tener éxito requiere coraje. Pero en un mundo que se mueve y cambia tan rápido, seguir la sabiduría convencional ya no es la mejor opción.

Mark Twain dice: “Cada vez que te encuentres en el lado de la mayoría, es el momento hacer una pausa y reflexionar”. 

Da igual lo ruidoso que se ponga el mundo, ni lo ocupado que estés. siempre habría algo dentro de tí -una pequeña voz que susurra en los momentos más tranquilos de la vida, burlándose de ti con la sombra de una vida que no has vivido. Si escuchas con la suficiente atención, puedes oírla todavía. Cuando decidas seguirla, estarás luchando con la sabiduría convencional.

Cuando tomas la decisión de ir contra lo que la sociedad espera de tí, y te fías de tu instinto. estarás eligiendo un viaje incómodo e incluso doloroso que merecerá la pena. La carga será tan enorme que tendrás tres opciones en cada paso del camino: abandonar, rendirte o darlo todo. Elige la última opción. Ir contra la corriente es duro. Cuando empiezas a hacer algo diferente, estás señalando con el dedo lo que los demás están haciendo mal -así que podrían enfadarse y defender porque hacen lo que hacen. Pero vale la pena obedecer a tu instinto si tienes el valor de terminar lo que empiezas.

Así que, de ahora en adelante, escucha esa molesta pequeña duda en tu mente sobre alguna muestra de esa sabiduría convencional que siempre has cuestionado secretamente. Prueba justo lo contrario y a ver qué pasa.

¿Cuándo fue la última vez que cuestionaste el convencionalismo o intentaste mejorarlo?

¿Qué podrías hacer? ¿Quién podrías ser? ¿Por qué estás esperando?

No nos prives de tu mejor trabajo, tu mejor punto de vista, tu mejor tú.

Usa la narrativa para explicar el propósito de tu empresa

Eso dice John Coleman en este artículo de la Harvard Business Review. A veces hago eso de traducir artículos. Creo que ahora merece la pena el rato.

Se ven muchos tweets sobre el stroytelling, y a mí me llamaba bastante la atención el asunto desde mi ignorancia, ya que tenía en mente el dicho de “no me cuentes historias”. Supongo que en mi cultura los cuentos se utilizan para engañar más que para inspirar. Pero eso ya no nos vale.

Si seguimos con la mentalidad de ordeno-y-mando, a medida que crecen los retos del entorno y el tamaño de las organizaciones que queremos usar para enfrentarnos a ellos, es imposible que controlemos cada paso que da cada uno de los miembros del equipo.

Hace falta que los individuos tengan autonomía, y la manera de inspirar y compartir metas es compartir valores, visión. La visión, el propósito y los valores pueden construirse de una manera muy inspiradora  con historias. Pero una historia inventada no nos sirve, el gesto sonriente se convertirá en mueca forzada si detrás no hay una experiencia que podamos compartir.

De eso trata el artículo, de contar tu historia, de unir tu historia a nuestra historia y de reclutar ahora nuevos luchadores por tu causa.

Y no me enrollo más:

Usa la narrativa para explicar el propósito de tu organización

La idea de “propósito” ha barrido el mundo empresarial.

Animadas por evangelistas como Simon Sinek, un miríada de firmas como Nike, Adidas, Pepsi, y Coca-Cola están dedicando tiempo y atención reales a explicar por qué actúan. La idea de propósito era el centro de un libro del que soy (John Coleman) co-autor.

Pero activar el propósito es imposible sin la narrativa (storytelling), tanto en los niveles corporativo como individual. Como  he escrito antes, mientras que el propósito es esencial para una fuerte cultura de empresa, a menudo se activa y se refuerza a través de la narrativa. Los individuos deben aprender a conectar sus intereses con el propósito de la organización y a a articular su historia a otros.

Esto es difícil para la mayoría de los líderes del mundo de los negocios. Los grandes líderes suelen ser modestos y reticentes a hablar de sí mismos. Este impulso es admirable, pero se queda corto en lo que se necesita para inspirar a la gente a unirse al propósito de una organización. Y mucha gente del mundo de los negocios se siente más cómoda con gráficos de cascadas y de pérdidas y ganancias que contando sus propias historias. Sólo la narrativa puede hacer eso. La narrativa es una habilidad que los líderes pueden (y deberían) adquirir.

Aprendí esa lección, de la forma más aguda, de Marshall Ganz, que enseña lo que él llama “narrativa pública” en la Escuela de Gobierno de Kennedy en Harvard. Ganz proclama que para que la gente sea capaz de inspirar a otros con la misión de su organización o su causa, debe en primer lugar conectar esa misión con sus propias motivaciones, y entonces unirlo por medio de una historia con la gente a la que esperan persuadir. Ganz ha desarrollado un sencillo esquema para los que esperan desarrollar un enfoque narrativo de sus organizaciones guiadas por un propósito: “Uno mismo, Nosotros, Ahora”.

Para crear una narrativa pública para tu propia organización, empieza por “ti mismo”. Esta es quizás la parte más difícil para muchos del mundo de los negocios, porque implica enfocarse en acontecimientos reales de la propia vida y explicar cómo esos incidentes establecieron los valores que posteriormente enlazarán con los valores de la organización.

Un ejemplo excelente de esto es el discurso de Steve Jobs a los graduados de Stanford en 2005. El discurso era principalmente una profunda reflexión personal sobre la propia historia personal de Jobs – sus orígenes de clase trabajadora, su abandono de la universidad. Puede que de forma más importante, de todos modos, hablase de cómo su amor por la caligrafía le imbuyó de un amor por el diseño que más tarde guiaría su trabajo en Apple, y de cómo su diagnóstico de cáncer le reforzó en un profundo deseo de vivir apasionada y auténticamente – como si cada día fuese el último. Es una hermosa forma de contar historias, y te permite atisbar cómo era Jobs, lo que valoraba, y cómo eso guiaría su trabajo posterior en Apple y en cualquier otro sitio. Lo que es motivador del discurso es que parece auténtico y crudo. Una buena historia sobre uno mismo tiene que ser una historia real sobre un mismo. Encontrar esa historia puede requerir que el/la líder reflexione profundamente sobre su pasado y sus motivaciones, y que los comunique honestamente – incluso esas partes que son embarazosas o imperfectas.

El siguiente paso, “nosotros”, intenta conectar esos valores con valores más amplios de la audiencia – los clientes o empleados, por ejemplo. En este paso, tejes tu propia narrativa personal en las narrativas de los demás a través de valores compartidos, experiencias, esperanzas y aspiraciones. Al hacer eso creas una narrativa común para el grupo u organización. En literatura, un buen ejemplo de esto (uno que Ganz a menudo destaca en sus clases) es el discurso del día de San Crispín de la obra Enrique V de William Shakespeare.  En ella, el rey Enrique, intentando motivar al ejército inglés desmoralizado por su falta de fuerza, llama a sus tropas a ser una “banda de hermanos” luchando valientemente juntos por sus compañeros, por sus país y por los valores que comparten.

Mientras que está a millas de distancia del campo de batalla de Agincourt, las abejas de Burt son un buen ejemplo de cómo un negocio ha aplicado esta técnica. Muestran la historia de su fundador, Burt Shavitz, en su página web, y usan una sección aparte para documentar cómo la historia de Burt y su pareja Roxanne se convirtió en “nuestra historia”, la historia de la empresa y sus clientes. Antes de su muerte, el propio Burt era un portavoz de la empresa durante años más allá de su implicación en las operaciones de la empresa. Una buena “historia nuestra” establece una comunidad, sus valores y cómo se originaron.

Finalmente, el cierre es lo que Ganz llama el “ahora” – una urgente llamada a la acción para aquellos que desean compartir el propósito de una compañía o una organización. Hablemos del Hospital de Investigación Infantil St.Jude’s. El propósito de la organización es “Encontrar curas. Salvar niños” y su página está llena de historias de los niños a los que atienden. Su llamada a la acción – a menudo, simplemente hacer un donativo- es simple, directa y motivante en sus vídeos y materiales.

De manera similar, Kickstarter tiene una forma impactante de pedir a la gente que se una a su equipo. Su narrativa empieza con su fundador contando la historia de la compañía (El “sí mismo”). Su página incluye fotos y breves descripciones de todos y cada uno de los empleados de la compañía (el “nosotros”). Finalmente, la narrativa culmina su llamada a la acción “ahora” con una página de carreras profesionales preguntando: “¿Te encanta Kickstarter? Encajarás perfectamente”. Estas historias son lo más potente cuando son individualmente auténticas, construyen una narrativa colectiva y valores y entonces cierran el trato pidiendo a la persona que lee, mira o escucha que se se una.

La narrativa puede ser oscura y extraña para muchos profesionales, en particular si estás compartiendo experiencias personales. Aunque la motivación para esta narrativa no es el enaltecimiento de uno mismo, sino crear un propósito y una cultura que otros puedan compartir. El propósito es lo que construye la verdadera pasión, la motivación y la adopción por los grupos de interés de cualquier organización. Y puede ser articulada por líderes que hayan aprendido a contar sus historias y las de las organizaciones, personas y causas por las que trabajan.

colemanjohn

John Coleman (fuente: johnwilliamcoleman.com)

John Coleman is coautor del libro Passion & Purpose: Stories from the Best and Brightest Young Business Leaders. Su Twitter es @johnwcoleman.