Delibes, RAE, 1975 y el cambio global

Por casualidad me he encontrado este artículo en Ágora, que juega con el título del «disputado voto del señor Cayo» y conmemora los 100 años del nacimiento de Miguel Delibes, y eso me ha llevado a leer su discurso de ingreso en la Real Academia Española, donde hace un alegato ecologista que me ha sorprendido. Sobre todo por lo poco que hemos avanzado desde entonces en mitigar las sombrías tendencias que denunciaba este serio vallisoletano hace ya 45 años.

Ingreso de Miguel Delibes en la RAE, el 25 de mayo de 1975. Fuente: rae.es

Me tocó, supongo que como a muchos de la generación X, leer detenidamente a Delibes, no sé si para el colegio o como ejercicio de lectura. Llevar gafas te hace creerte un intelectual cuando eres pequeño y antipático. Había un montón de tomitos de bolsillo de destinolibro por mi casa. Me gustaba ver las portadas y los lomos de esos libros.

Chorradita interactiva con dos portadas de destinolibro. Fuente: internet

Aunque lo primero que leí con ganas fue El tercer ojo, la impostura de T. Lobsang Rampa sobre el Tíbet que podría ser el equivalente a la paella con chorizo de Jamie Oliver, más tarde me atreví a meterme en esos libros ceñudos (no sé por qué cuando pienso en Delibes, el primer adjetivo que me viene a la mente es eso: serio) de las ratas, la sombra del ciprés es alargada, el príncipe destronado, el camino. Me los leía y no me enteraba de nada (me sigue pasando con todo lo que leo, lo de Delibes y lo demás), me ponía muy serio, intentaba identificarme con los personajes. La verdad es que era una prosa que se leía de corrido, que fluía y no tenía ampulosos adornos ni las varices coaguladas de, por ejemplo, este mismo párrafo. A veces escribía un comentario de texto que demostraba a las claras lo que estaba yo afirmando dos renglones mas atrás: que no me había enterado de nada, pero que me masajeaba el ego con una sensación de logro, de cumplimiento y que más tarde se convirtió en garabatos en libretas y hoy en letras digitalizadas en este bloguete.

Bueno, pues este señor serio con gafas de concha, cazador, castellano, de pocas palabras, resulta que tenía conciencia ecológica y que dedicó su participación en la academia más rancia de nuestro rancio país a darse cabezazos contra el muro de incluir palabras del campo en el diccionario (de enterrarlas en el cementerio, como diría Cortázar) y a defender, con ganas y con argumentos que por desgracia siguen muy pero que muy vigentes, un retorno a la sensatez desde nuestros hábitos malsanos como sociedad.

El discurso se titula «El sentido del progreso desde mi obra» y analiza cómo en su obra intuye que el desarrollismo es una falacia, que los avances que hacemos en ciertas direcciones en nombre del progreso son a costa de retrocesos en otras, y a menudo en direcciones o facetas de nuestra existencia que no deberíamos perder.

Los títulos de los apartados de su discurso dan una pista de a qué se refiere don Miguel: El sentido del progreso desde mi obra, El progreso, El signo del progreso, El deseo de dominación, La Naturaleza agredida, a) La Naturaleza desvalijada, b) La Naturaleza envilecida, Mi obra y el sentido del progreso. La pista es que incluso hace cerca de 50 años vivimos enloquecidos con la tecnología, nos generamos necesidades artificiales, queremos movernos deprisa aunque sea a costa del aire, del espacio, de los recursos y pese a eso (o quizá por eso), somos cada vez más infelices y enfermos.

Y como los poetas y los filósofos tienen el privilegio de preguntar sin responder, pues ahí nos quedamos. Hay un problemón ambiental, global. ¿Qué hacemos? Eso, en otra ventanilla.

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Rayuelas, teselas y eficiencias en el Congrès Mondial des Métiers Suez Environnement 2014

[Post publicado en i-ambiente]

La semana pasada tuve la grata ocasión de participar en el Congreso Mundial de Suez, celebrado en París. Es un gran evento en que los profesionales de Suez por el mundo entero se dan cita para compartir conocimiento, experiencias, innovación y prototipos para ser útiles al ser humano.

Llegué la noche antes de mi intervención y me encontré, buen presagio,  dos bonitas rayuelas (Street View) que en mi mitomanía me hacen pensar en un homenaje más a Cortázar.

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En cuatro salas del hotel Pullman Montparnasse se reunían Comités Técnicos, empresas tecnológicas del grupo, operadores de las distintas unidades de negocio (BU) para dar a conocer sus avances y proyectos, con un despliegue de traducción simultánea en inglés, francés, castellano e incluso checo, con proyección de powerpoints, un monitor para que el orador desde su atril pueda ver lo que a su espalda muestra la pantalla y otro monitor con una cuenta atrás para que no se pase del tiempo asignado. Todo muy bien organizado, internacional, diverso y tecnológico.

Vi las presentaciones que hiceron mis compañeros de Murcia: Javier habló sobre un sistema de control multifluidos (eléctrico, hidráulico, etc) que permite medir todas las eficiencias posibles de una estación de bombeo de agua potable, de una EDAR, de una oficina si nos ponemos, y Alberto expuso el método y aprendizaje de ahorro obtenido de las auditorías energéticas. A continuación, hubo una interesante intervención sobre cómo reutilizar energía y las sinergias entre residuos (del agua o urbanos) y energía. Las comparaciones con TEP (toneladas equivalentes de petróleo), trasladadas a número de camiones de combustible, resultaban muy gráficas.

 

Me tocó hablar de un proyecto que tenemos en marcha en Andalucía. Es un sistema de control activo de fugas (ya no lo llamamos microsectorización dinámica) muy ingenioso que Aqualogy diseñó para Astosam, la empresa que gestiona el abastecimiento de agua y el alcantarillado de Torremolinos.

Este es el powerpoint que preparamos para el evento:

Mediante actuadores alimentados por la presión del agua en la red que abren, cierran o modulan presiones sobre válvulas de mariposa, iMeters inalámbricos que comunican datos de caudal y un estudio del funcionamiento de la red de distribución, es posible trocearla de manera que queden resaltados los caudales mínimos nocturnos de los sectores de la red de distribución donde son mayores las pérdidas reales (fugas y fraudes, sobre todo). Esto permite recortar drásticamente la inversión requerida por los sistemas convencionales de sectorización estática (sectores permanentes, que crean colas de red, problemas de falta de presión o de circulación y que son mucho más caros de instalar), así como abreviar los trabajos. Se llega mucho más pronto a un control exhaustivo de los caudales circulantes en cada zona, y se puede reaccionar con extraordinaria rapidez
en caso de que esos caudales aumenten (generalmente a causa de una rotura, o de un fraude).

El resultado, como se ve en el powerpoint, es que a medida que reparamos las fugas que se producen conseguimos reducir ese caudal mínimo nocturno hasta mínimos inospechados anteriormente.

Resumiendo, fue un honor contar cómo empresas tecnológicas y de concesiones colaboramos para dar el mejor servicio a nuestras ciudades, aplicando inventos que protegen los recursos naturales y nos dan herramientas para medir y mejorar nuestra eficiencia.

Una novelita lumpen, de Roberto Bolaño

Después de perder (espero que temporalmente) el kindle donde estaba disfrutando de The corrections, de Jonathan Franzen, hemos irrumpido mi mujer, mis dos hijas y yo como un comando en busca de libros en Metáfora (Roquetas de Mar), y hemos llenado la bolsa. Voy a empezar (estoy impaciente) con Una novelita lumpen, de Roberto Bolaño. El otro día hizo 10 años que murió, no escribirá más sobre detectives salvajes, no terminará 2666.
Hace algunos domingos pasado decía Javier Cercas (link) que Bolaños es el discípulo de Cortázar (discípulo a su vez de Borges, discípulo díscolo de libros suficientes para dejarlo a uno ciego (link autores citados por Borges, lo hice yo?)). A todos les daría risa tanta discipulez y se pondrían a dictar, a pegar notas en un corcho y atarlas con pilones, o a teclear furibundos.

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Este librito se lee en una sentada. Es un placer leer cosas bien escritas, historias bien contadas donde el autor no se siente obligado a especificar todos y cada uno de los acontecimientos. Haber presentado y ambientado bien deja al autor confiado en que el lector unirá bien los puntos.

//aviso: a continuación destripo un poco, mejor haber leído el libro antes de seguir//

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Poe – Cuentos completos

Poe, traducido por Cortázar, fuese o no un experto traductor, es un interesante ejercicio por imaginar al alocado profesor universitario afanándose en verter a un extravagante caballero aficionado a los matices sombríos y un sentido del humor un tanto rígido a nuestro idioma de curas y soldados, de conquistadores sin proyecto. Los gatos, las tumbas, el progreso y las disparatadas aventuras tienen alguna nota erudita en medio con la que Julio nos acompaña a la estantería correcta donde aprender un poco más de las lecturas de ese hombre extraño y soñador.

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Visualización + Sons and Lovers, de D.H. Lawrence

Son las 23:59, el avión de las 22:15 va a despegar por fin. Me acuerdo del cuento de Cortázar del manuscrito hallado junto a una mano. El autor del manuscrito imagina y provoca que lo imaginado se realice (como la doble creación que explica Stephen Covey). Con un humor negro, casi malagueño, D.Julio se carcajea truncando la última frase del narrador. Imagino nuestra casa, bien situada, nuestras hijas felices, el perrito y la piscina. Me he traído la piedra de visualizar que mi coach me recomendó. Acaricio la piedra, imagino triunfos, no el sombrero de la tía Gertrudis de Cortázar, sino días felices, llenos activos y con paz. Se acercan o los atraigo, los visualizo y vivo en ellos. Continue reading →

Cuentos completos de Poe

Poe traducido por Cortázar, sea o no un experto traductor, es un interesante ejercicio por imaginar al alocado profesor universitario afanándose en verter a un extravagante caballero aficionado a los matices sombríos y a un sentido del humor un tanto rígido a nuestro idioma de curas y soldados, de conquistadores sin proyecto.

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