La integridad de MC5 según John Sinclair

El interior del disco de Kick out the Jams de los MC5 traía dentro uno de esos peligrosos manifiestos anarquistas firmado por John Sinclair, Ministro de Información de las Panteras Blancas. Lo he transcrito aquí después de ver un post de Thurston Moore en Instagram que me puso las pilas en un momento de cierto bajón emocional. Dice lo siguiente, según mi traducción más o menos irrespetuosa con el contenido y los idiomas (por cierto, tratándose de los MC5, los panteras blancas, etc., no tendría que hacer falta avisar, pero en lo que sigue el lenguaje puede resultar ofensivo para alguien):

Los MC5 son algo íntegro. No hay forma de alcanzar la música sin adoptar también el contexto íntegro de la música – no hay separación. Decimos que MC5 es la solución del problema de la separación, por lo íntegros que son.

Los MC5 están totalmente comprometidos con la revolución, ya que la revolución está totalmente comprometida con sacar a la gente de sus cápsulas separadas para que los unos estén en brazos de los otros.

Hablo de la unidad, hermanos y hermanas, porque debemos lograrla juntos. Somos la solución, al problema, sólo con que queremos serlo. Si podemos sentirlo, LeRoi James dijo: «sentir predice la comprensión».

Los MC5 te harán sentirlo o abandonar la sala. Los MC5 te sacarán de quicio, de tu cabeza a tu cuerpo. Los MC5 son rock and roll. El rock and roll es la música nuestros cuerpos, de nuestras vidas al completo -el resentidizador, como lo llama Rob Tyner. Debemos unirnos, gente, «construir una multitud», o si no… Si no, estás muerto, y perdido.

Los MC5 te llevarán de vuelta a tus sentidos desde dondequiera que te hayas visto abocado a esconderte. Son malos. Sus vidas están dedicadas por entero a esta música. Son algo íntegro. Son un modelo funcional de la nueva cultura paleocibernética en acción. No hay separación. Viven juntos para trabajar juntos, comen juntos, follan juntos, se colocan juntos, van por la calle y por el mundo juntos. No hay separación. Igual que su música te reunirá de ese modo, si la oyes. Si deseas vivirla. Y nos aseguraremos de que la oigas, porque sabemos que te hace tanta falta como a nosotros. Tenemos que tenerla.

La música es el origen y la consecuencia de nuestra carne espiritual. Los MC5 son el origen y la consecuencia de la música, igual que tú.

Igual que yo. Sólo oír la música y lograr ser nosotros mismos, eso es lo que queremos. Lo que necesitamos. Somos gente solitaria y desesperada, separados por las fuerzas asesinas del capitalismo y la competición, y necesitamos la música para recomponernos. La separación es la perdición. Somos hombres libres, y requerimos una música libre, una fuente libre de alta energía que nos enardezca por las calles de América aullando y chillando y haciendo trizas todo lo que sigue esclavizando a la gente.

The music is the source and effect of our spirit flesh. The MC5 is the source and effect of the music, just as you are.

Los MC5 son esa fuerza. Los MC5 son la revolución con todas sus consecuencias. No hay separación. Todo es todo. No hay nada que temer. La música te hará fuerte, ya que es fuerte, y no habrá forma de detenerla ya. ¡Todo el poder para la gente! ¡Los MC5 están aquí y ahora para que los oigas y los veas ahora! Déjalo – recomponte – baja, hermanos y hermanas, es hora de dar testimonio, y lo que tenéis entre manos es un testimonio viviente del poder y la fuerza absolutos de estos hombres. ¡Sé salvaje! ¡El mundo es tuyo! ¡Tómalo y sé uno con él! ¡Kick out the jams, motherfucker! (¿»¡Fuera enredos, cabronazo!»?) ¡Y sigue vivo con los MC5!

John Sinclair, Minister of Information, White Panthers

Viernes 13 de diciembre de 1968, en el primer año de Zenta

Los 5 de la ciudad del motor en Tartar Field en 1970

La imagen destacada la he tomado de un artículo de The Guardian

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Anarquía en acción. La práctica de la libertad, por Colin Ward

Tengo un amigo librero. No tiene una librería-papelería, con libros de texto, forros de PVC ni compases, lo que seguro le permitiría una holgura y una tranquilidad económica adicional. Tiene una librería librería. Con libros antiguos y nuevos, todos ellos sus criaturas. Los conoce, a algunos los ama como a un hijo, y ellos (los libros) a veces se rebelan en el trastero, parece que se reproducen, se interpolan y refutan entre sí, abren bibliotecas de Babel de libros de arena con infinitas páginas en los huecos que hay entre ellos. Y cuando Javi abre la puerta del trastero intentan caerse encima de él en un abrazo. Letal, pero abrazo.

Le gustaría jubilarse de librero, pero el innombrable Voldemort prime que te atiende a deshoras a base de espiar tu conducta de compras impulsivas y el amparo que las leyes dan a esos negocios le está dejando sin mucho sitio.

Pues nada, que mi amigo librero es de los que no rechazan un café, confían en el servicio de correos (el electrónico no, el de cuando Bukowski era cartero, que ya es confiar), en el sistema de códigos postales y en entender a sus clientes, quienes dudan con curiosidad sobre qué libro llevarse o, en mi caso, sobre que libro regalar a alguien que Javi no conoce. Y Javi me recomendó tres libros deliciosos, tanto que casi me daba pena regalárselos a mi padre. Pero lo hice, se los regalé, y hoy mi padre me ha prestado uno de ellos.

Colin Ward

Colin Ward (Wanstead, 1924 – Ipswich, 2010) fue un escritor anarquista británico. Ha sido llamado «uno de los más grandes pensadores anarquistas del último medio siglo, y un historiador social pionero»

Vida

Ward nació en Wanstead, Essex. Se hizo anarquista mientras estaba en el ejército británico durante la segunda Guerra Mundial. Como suscriptor de War Commentary, el equivalente durante de la guerra de Freedom, fue citado en 1945 desde Orkney, donde prestaba servicio, para dar testimonio en el juicio celebrado en Londres contra los editores por publicar un artículo presuntamente orientado a seducir a los soldados para que desatendieran su deber o su lealtad. Ward rechazó robustamente seducción alguna, pero los tres editores (Philip Sansom, Vernon Richards y John Hewetson) fueron declarados culpables y condenados a nueve meses de prisión.

Fue un editor del periódico anarquista inglés Freedom entre 1947 y 1960, y el fundador y editor del periódico mensual anarquista Anarchy entre 1961 y 1970.

Desde 1952 a 1961, Ward trabajó como arquitecto. En 1971, se convirtió en el Jefe de Educación para la asociación de planificación Town and Country. Publicó profusamente acerca de educación, arquitectura y planificación urbana. Su libro más influyente fue El niño en la ciudad (1978), sobre la cultura callejera de los niños. Desde 1955-6, Ward fue profesor emérito de Vivienda y Política Social en la London School of Economics.

En 2001, Ward fue nombrado Doctor Honorífico de Filosofía en la Universidad Anglia Ruskin.

Pensamiento

Anarquismo

La filosofía de Ward aspiraba a eliminar las formas autoritarias de organización social y reemplazarlas con formas auto-gestionadas, no jerárquicas. Esto se basa en el principio de que, en palabras de Ward, «En pequeños grupos cara-a-cara, las tendencias burocratizantes y jerárquicas inherentes a las organizaciones tienen menos oportunidades de desarrollarse». Admiraba especialmente el sistema suizo de democracia directa y cantones en que cada cantón es conducido por sus miembros, quienes tienen el control sobre las leyes que se les aplican, aunque desaprobaba muchas de las políticas que este sistema instauró.

«Creo que las ideas sociales del anarquismo: grupos autónomos, orden espontáneo, control de los trabajadores, el principio federativo, dan lugar a una teoría coherente de la organización social que es una alternativa válida y realista a la filosofía social autoritaria, jerárquica e institucional que vemos aplicada por todas partes a nuestro alrededor. El ser humano se verá compelido, declaraba Kropotkin, ‘a encontrar nuevass formas de organización para las funciones sociales que el Estado cubre por medio de la burocracia’ e insistía en que ‘mientras no se haga esto nada se hará. Creo que hemos descubierto lo que estas normas de organización deberían ser. Ahora tenemos que crear las oportunidades de ponerlas en práctica».

Asuntos urbanos

La mayoría de los trabajos de Ward trata con el problema del alojamiento rural y los problemas de la superpoblación y las normas de planificación en Gran Bretaña, para las cuales propuso soluciones anarquistas. Era un admirador ferviente del arquitecto Walter Segal, quien estableció un sistema de ‘constrúyelo tú mismo’ en Lewisham que significaba que las tierras que eran demasiado pequeñas o en las que era difícil construir de forma convencional eran entregadas a la gente, quien con la ayuda de Segal construiría sus propios hogares. Ward estaba muy interesado en la idea de ‘constrúyelo tú mismo’, y dijo en respuesta a la proposición de eliminar todas las leyes de planificación: ‘No creo en dejar libertad absoluta, los ricos asesinan impunemente cuando eso ocurre. Pero quiero que el sistema de planificación sea lo suficientemente flexible para dar una oportunidad a las personas sin hogar’. En su libro Cotters and Squatters (Aparceros y okupas), Ward describió el desarrollo histórico de costumbres informales de apropiarse de terrenos para alojarse que creció con frecuencia en oposición a sistemas constituidos legalmente de propiedad de la tierra. Ward describió costumbres ancestrales en muchas culturas similares a la tradición galesa del Tŷ unnos o ‘casa de una noche’ construida en suelo común.

Ward incluyó un pasaje de su antepasado anarquista, Peter Kropotkin, quien dijo del paisaje vacío y asilvestrado de Surrey y Sussex a finales del siglo XIX: ‘en todas direcciones veo casas de campo abandonadas y jardines de frutales camino de la ruina, toda una población ha desaparecido.’ El propio Ward fue más allá para observar: ‘Precisamente un siglo después de que se escribiera este testimonio, los campos estaban vacíos otra vez. Cincuenta años de subsidios habían hecho millonarios a los propietarios de tierras de labor por medio del cultivo mecanizado y, con una crisis de sobre-producción; la Unión Europea estaba premiándoles por no cultivar nada en parte de sus tierras. Sin embargo, había menos oportunidades que nunca en la historia para los pobres sin hogar. Los hijos crecidos de las familias locales no pueden subirse al carro del alojamiento’. La solución de Ward era que ‘debería haber algún sitio en cada parroquia donde sea posible para la gente construir sus propios hogares, y debería permitírseles hacer un poquito cada vez, empezando de una forma sencilla y mejorando la estructura con el tiempo. La idea de que una casa debería estar completa de una vez antes de que puedas obtener una licencia urbanística y una hipoteca es absurda. Mira las casas de este pueblo. Muchas de ellas han desarrollado su carácter a través de siglos -un poco de medieval en la parte trasera, con adiciones Tudor y Georgianas.’

Educación

En su principal publicación teórica, Anarquía en Acción (1973), Colin Ward, en un capítulo titulado «No más escuelas», diserta sobre la genealogía de la educación y la escolarización, en particular examinando los escritos de Everett Reimer e Ivan Illich, y las creencias del educador anarquista Paul Goodman. Muchos de los escritos de Colin en los años 70 del siglo XX, en especial Streetwork: The Exploding School (1973, con Anthony Fyson), se centraron en prácticas y espacios de aprendizaje fuera del edificio del colegio. Al presentar Streetwork, Ward escribe: «[este] es un libro sobre las ideas: ideas sobre el entorno como el recurso educativos, ideas de la escuela de las preguntas inquisitivas, la escuela sin paredes…». El mismo año, Ward contribuyó a Education Without Schools (editado por Peter Buckman) debatiendo sobre ‘el rol del estado’. Argumentaba que «un rol significativo del estado en los sistemas educativos nacionales del mundo es el de perpetuar la injusticia social y económica».

En The Child in the City (1978), y más tarde The Child in the Country (1988), Ward «examinó los espacios cotidianos de las vidas de la gente joven y cómo pueden negociar y rearticular los diversos entornos donde habitan. En su texto más temprano, el más famoso de los dos, Colin Ward explora la creatividad y la singularidad de los niños y cómo cultivan ‘el arte de hacer que al ciudad funcione’. Argumentaba que por medio del juego, la apropiación y la imaginación, los niños pueden contrarrestar las intenciones e interpretaciones del entorno construido basadas en los adultos. Su texto más reciente, The Child in the Country, inspiró a numerosos científicos sociales, notablemente al geógrafo Chris Philo (1992), para que prestaran más atención a la gente joven como un grupo ‘oculto’ y marginado en la sociedad».

El libro

«Anarquía en acción» es un libro que explora el pensamiento y la práctica del anarquismo y que se publicó por primera vez en 1973.

Portada. Fuente: Wikipedia

El libro es una introducción al anarquismo pero se diferencia considerablemente de otros al concentrarse en la posibilidad de un anarquismo arraigado en la experiencia cotidiana, y no necesariamente vinculado con las luchas industriales y políticas. Sus ideas están fuertemente influidas por Peter Kropotkin y su concepto de la Ayuda Mutua. Ward basa su texto en evidencias sociológicas, antropológicas, cibernéticas, de psicología industrial y de la experiencia en vivienda, planificación urbana, educación, trabajo, juego y servicios sociales. Ward aboga en favor de alternativas anarquistas a los sistemas universales de gobierno y jerárquicos de organización social. Esto se opone a un buen número de tendencias convencionales de la izquierda socialistas, porque Ward era bastante crítico acerca del estado del bienestar.

Citas

«El argumento de este libro es que una sociedad anarquista, una sociedad que se organiza a sí misma sin autoridad, siempre existe, como una semilla bajo la nueva, enterrada bajo el peso del estado y su burocracia, el capitalismo y su desperdicio, su privilegio y sus injusticias, el nacionalismo y sus lealtades suicidas, las diferencias religiosas y su separatismo supersticioso».

¿La anarquía se diferencia del socialismo en que no es utópica?

A veces me pongo retórico (pedante, inepto, machacón, elige tu adjetivo) con mis títulos de apartados, como en esta ocasión. Puede que sí, aunque en realidad no entiendo tanto de teoría política como para sostener decentemente una opinión. Lo cierto es que lo que encontré leyendo este libro (hace un poco de tiempo desde que lo leí y ahora escribo un poco de memoria) fue la sensación de que la idea recibida de que el anarquismo consiste en disturbios y poner bombas no casa mucho con las ideas constructivas, prácticas, que buscan el bien común que encontré en este libro.

No para de poner ejemplos sorprendentes de cómo personas desfavorecidas fueron conquistando de forma pacífica espacios desocupados, desperdiciados durante la nefasta gestión del gobierno. Después de la 2ª guerra mundial había en numerosas zonas de Gran Bretaña complejos militares espléndidamente equipados para alojar a oficiales que nunca entraron ahí. Los sin techo (a causa de los bombardeos) de los alrededores fueron ocupando esos espacios. Lo rompedor era poner por delante de la sacrosanta «Seguridad Nacional» el bienestar de las personas concretas y palpables. Tiene gracia cómo la policía quería requisarles a Colin y su pareja peligrosísimas máquinas de escribir que utilizaban para plasmar lo que pensaban sobre tanto disparate oficial, jerarquía y burocracia.

Lo que me pareció muy interesante de este libro es que demuestra limpiamente, en la larga tradición de charming librepensadores y ateos de Inglaterra, que:

  1. Ley no es necesariamente igual a Orden, ni a Justicia.
  2. Anarquía no significa Desorden, ni Destrucción, ni Ley de la Selva (a menudo Capitalismo o Neoliberalismo sí que significa Ley de la Selva)

Mi sensación es que es más un Hack the System que F*ck the System que, además ha venido ocurriendo desde que los humanos han vivido colectivamente, es decir, desde que existimos. Siempre toca organizarse y actuar, y la opción de hacer algo nuevo, a la vista de que lo antiguo tiene defectos y consecuencias nefastas, es una oportunidad para que la creatividad y el bien común se abran camino.

Obra del autor

  • Talking Green (2012)
  • Autonomy, Solidarity, Possibility: The Colin Ward Reader (editada por Damian F. White and Chris Wilbert) (2011)
  • Anarchism: A Very Short Introduction (2004)
  • Cotters and Squatters: The Hidden History of Housing (2004)
  • Talking Anarchy (con David Goodway) (2003)
  • Sociable Cities: The Legacy of Ebenezer Howard (con Peter Hall) (1999)
  • Reflected in Water: a Crisis of Social Responsibility (1997)
  • Havens and Springboards: The Foyer Movement in Context (1997)
  • Stamps: Designs For Anarchist Postage Stamps (ilustrado por Clifford Harper) (1997)
  • Talking to Architects (1996)
  • New Town, Home Town (1993)
  • Freedom to Go: After the Motor Age (1991)
  • Influences: Voices of Creative Dissent (1991)
  • Talking Houses: 10 Lectures (1990)
  • Undermining the Central Line (con Ruth Rendell) (1989)
  • Welcome, Thinner City: Urban Survival in the 1990s (1989)
  • The Allotment: Its Landscape and Culture (con David Crouch) (1988)
  • The Child in the Country (1988)
  • A Decade of Anarchy (1961-1970) (1987)
  • Chartres: the Making of a Miracle (1986)
  • Goodnight Campers! The History of the British Holiday Camp (con Dennis Hardy) (1986)
  • When We Build Again: Let’s Have Housing that Works! (1985)
  • Arcadia for All: The Legacy of a Makeshift Landscape (con Dennis Hardy) (1984)
  • The Child In The City (1978)
  • Housing: An Anarchist Approach (1976)
  • British School Buildings: Designs and Appraisals 1964-74 (1976)
  • Tenants Take Over (1974)
  • Utopia (1974)
  • Vandalism (ed.) (1974)
  • Anarchy in Action (1973)
  • Streetwork: The Exploding School (con Anthony Fyson) (1973)
  • Work (1972)

Obra crítica sobre Colin Ward

  • Wilbert, Chris, and Damian F. White. Autonomy, solidarity, possibility: the Colin Ward reader. AK Press, 2011.
  • Levy, Carl. Colin Ward: Life, Times and Thought. Lawrence & Wishart, 2013.
  • Remembering Colin Ward (Five Leaves Press 2011)
  • Richer Futures. Fashioning A New Politics (Earthscan, 1999)
  • Goodway, David. Anarchist Seeds Beneath the Snow: Left-libertarian Thought and British Writers from William Morris to Colin Ward. PM Press, 2012.
  • Honeywell, Carissa. A British Anarchist Tradition: Herbert Read, Alex Comfort and Colin Ward. A&C Black, 2011.
  • Levy, Carl. «Introduction: Colin Ward (1924-2010).» Anarchist Studies 19.2 (2011): 7-16.
  • Goodway, David. «Colin Ward and the New Left.» Anarchist Studies 19.2 (2011): 42-56.
  • White, Stuart. «Social anarchism, lifestyle anarchism, and the anarchism of Colin Ward.» Anarchist Studies 19.2 (2011): 92-104.
  • White, Stuart. «Making anarchism respectable? The social philosophy of Colin Ward.» Journal of Political Ideologies, 12:1 (2007): 11-28, DOI: 10.1080/13569310601095580

Referencias

Fuentes y ¿qué pensáis vosotros?

Para escribir este post he traducido y fusilado con anárquica impiedad estos dos artículos de la Wikipedia inglesa: Colin Ward y Anarchy in Action. Soy un perezoso, o no tengo tanto tiempo como podría pensarse al ver tantas distracciones a las que me entrego con devoción.

El otro día me cupo la alegría de enterarme en Tomares (Sevilla) que un antiguo conocido mío sufría con resignación las chapas que suelto en este blog y su educación abnegada y su generosidad excesiva le obligaron a decir que le interesaba y lo seguía (muchas gracias y perdona la broma ególatra).

Haz un comentario, amigo mío, ¿qué opinas de estas cosas?