Factfulness, por Hans Rosling, Ola Rosling y Anna R. Rönnlund

Anteayer terminé de leer este libro (Factfulness) que me recomendó Alfons Cornellá . Tengo que darle las gracias, porque ya van tres libros (1, 2 y este 3) que me han hecho disfrutar y ver el mundo de otra manera, más clara y además más positivas. Así que ¡gracias, Alfons!

Los autores, Hans Rosling, Ola Rosling y Anna R. Rönnlund (Padre, hijo y nuera) han dedicado gran parte de sus vidas  a combatir el enorme desconocimiento que tenemos sobre el mundo. Es llamativo que al contestar este test de 13 preguntas obtengamos de manera sistemática resultados peores de los que obtendría un grupo de chimpancés que contestasen al azar. Y esto pasa en diversos colectivos, algunos sumamente cualificados. Haz la prueba. ¿Cuántas has acertado? Estadística de probabilidades en mano, una muestra de chimpancés lo suficientemente amplia tendría una media de 4 aciertos y pico en estas preguntas con 3 opciones cada una, una sola de ellas correcta. Yo acerté dos.

Aquí, en este enlace, podemos ver a Hans Rosling (1948-2017) y su hijo Ola en acción, realizando una de sus encuestas y ayudándonos a superar nuestra ignorancia sobre el mundo.

En la fundación Gapminder hay una muy llamativa recopilación de gráficas y estadísticas verificadas sobre el mundo actual. Estas estadísticas desmienten un conjunto de suposiciones erróneas que tendemos a hacer.

Distribución de la población por niveles de ingreso y países. España aparece destacada en la parte inferior. Fuente: Gapminder.org

Por ejemplo, en ya en 2019 se puede comprobar como la mayoría de la población vive en países de niveles medios de ingreso (2 y 3), y “sólo” el 10.3% de la población del mundo vive por debajo del umbral de pobreza extrema. Entrecomillo “sólo” porque sigue siendo demasiado. No es un buen valor, sobre todo si es uno el que está en ese segmento terrible. Pero es un valor que está bajando sistemáticamente (¡la mitad que hace 14 años, en 2005!). Es decir, las cosas pueden estar mal y al mismo tiempo, mejorando. Hay que aprender a ver eso, con esas dos ideas en mente al mismo tiempo.

En Dollar Street, Anna R. Rönnlund recopila imágenes sobre cómo son las familias, las viviendas, el salón, la cocina, etc. en el mundo entero, en todos los grupos de ingresos. Lo que nos diferencia no son las religiones, los lugares del mundo en que nacemos o la cultura. Los ingresos de que disponemos son la condición que determina si podemos acercarnos a nuestras aspiraciones vitales.

Sin embargo, ignoramos hechos significativos sobre cómo está el mundo actualmente y cuánto ha mejorado. No es algo que hagamos a propósito, ni se debe a la manipulación de los medios o a nada de eso, sino que se debe a un conjunto de sesgos cognitivos que funcionaban bien cuando nuestra supervivencia dependía de ellos, pero que ahora nos tapan los ojos.

Aquí dejo una traducción del resumen de cada uno de esos esos instintos engañosos:

1. El Instinto del Hueco

Basarse en los hechos es… reconocer cuando una historia habla de un hueco, y recordar que esto pinta un cuadro de dos grupos separados, con un hueco entre ellos. La realidad casi nunca está polarizada. Normalmente la mayoría está justo en medio, donde se supone que está el hueco.

Para controlar el instinto del hueco, busca la mayoría.

  • Desconfía de las comparaciones entre promedios. Si puedes comprobar las dispersiones probablemente verás que se superponen. Es probable que no haya ningún hueco.
  • Desconfía de las comparaciones entre extremos. En todos los grupos, de países o de personas, hay algunos arriba y algunos abajo. La diferencia es a veces extremadamente injusta. Pero incluso entonces la mayoría suele estar en algún lugar entre ambos, justo donde se supone que hay un hueco
  • El panorama desde aquí arriba. Recuerda, mirar hacia abajo desde las alturas distorsiona la visión. Todo lo demás parece igual de bajo, pero no lo es.

2. El Instinto de Negatividad

Basarse en los hechos es… reconocer cuándo estas recibiendo malas noticias, y recordar que la información sobre acontecimientos malos tiene mucha más probabilidad de alcanzarnos. Cuando las cosas están mejorando no oímos nada sobre ellas. Esto nos da una impresión sistemáticamente demasiado negativa del mundo a nuestro alrededor, lo cual es muy estresante.

Para controlar el instinto de negatividad, sé consciente de que vendrán malas noticias.

  • Mejor y mal. Practica en distinguir entre un nivel (por ejemplo, malo) y un sentido de cambio (por ejemplo, a mejor). Convéncete de que las cosas pueden ir a mejor y al mismo tiempo estar mal.
  • Las buenas noticias no son noticia. Casi nunca se informa de las buenas noticias. Así que las noticias son siempre malas. Cuando recibes malas noticias, pregúntate si habrías podido recibir noticias igual de buenas.
  • La mejora gradual no es noticia. Cuando una tendencia está mejorando gradualmente, con caídas periódicas, es más probable que adviertas las caídas que la mejora global.
  • Más noticias no equivale a más sufrimiento. El aumento de malas noticias se debe a veces a una mejor vigilancia del sufrimiento, no a un mundo que empeora.
  • Desconfía de los pasados dorados. La gente suele glorificar sus experiencias tempranas, y las naciones suelen glorificar su historia.

3. El instinto de la línea recta

Atenerse a los hechos es… reconocer la suposición de que una línea seguirá recta, y recordar que en la realidad esas líneas son infrecuentes.

Para controlar el instinto de la línea recta, recuerda que las curvas vienen con diferentes formas.

  • No supongas líneas rectas. Muchas tendencias no siguen líneas rectas, sino curvas en S, toboganes, colinas o líneas exponenciales. Ningún niño ha mantenido nunca una tasa de crecimiento como la que logró en sus primeros seis meses, y ningunos padres esperarían eso.

4. El Instinto del Miedo

Atenerse a los hechos es… reconocer cuándo las cosas temibles captan nuestra atención, y recordar que lo temible no es necesariamente lo más arriesgado. Nuestros miedos naturales a la violencia, la cautividad y la contaminación nos hacen sobrevalorar sistemáticamente esos riesgos.

Para controlar el instinto del miedo, calcula los riesgos.

  • El mundo temible: miedo frente a realidad. El mundo parece más temible de lo que es porque lo que oyes sobre él ha sido seleccionado – por nuestro propio filtro de atención o por los medios – precisamente porque da miedo.
  • Riesgo = Peligro x Exposición. El riesgo que algo supone para ti no depende de cuánto te asuste, sino de una combinación de dos cosas. ¿Cuán peligroso es? y ¿Cuán expuesto estás a ello?
  • Cálmate antes de seguir. Cuando tienes miedo, ves el mundo de un modo diferente. Toma cuantas menos decisiones sea posible hasta que el pánico haya remitido.

5. El Instinto del Tamaño

Atenerse a los hechos es… reconocer cuándo una cifra solitaria parece impresionante (por pequeño o por grande), y recordar que podrías tener la impresión contraria si lo comparases o dividieses con alguna otra cifra relevante.

Para controlar el instinto del tamaño, pon las cosas en contexto.

  • Compara. Los números grandes siempre parecen grandes. Los números por si solos desorientan y deberían hacerte sospechar. Busca siempre comparaciones. Idealmente, divide por algo.
  • 80/20. ¿Te han dado una lista larga? Busca los pocos elementos mayores y ocúpate de esos en primer lugar. Es bastante probable que sean más importantes que todos los demás juntos.
  • Divide. Las cantidades y los cocientes pueden contar historias muy distintas. Los cocientes son más significativos, especialmente cuando se trata de comparar entre dos grupos de diferente tamaño. En particular, busca tasas por persona cuando compares entre países o regiones.

6. El Instinto de Generalización

Atenerse a los hechos es… reconocer cuándo se está usando una categoría en una explicación, y recordar que las categorías pueden confundir. No podemos parar de generalizar, y ni siquiera deberíamos intentar de parar. Lo que deberíamos intentar es evitar generalizar incorrectamente.

Para controlar el instinto de generalización, cuestiona tus categorías.

  • Busca diferencias dentro de los grupos. Sobre todo cuando los grupos son amplios, busca formas de trocearlos en categorías más pequeñas y precisas.
  • Busca similitudes entre los grupos. Si encuentras parecidos sorprendentes entre grupos distintos, piensa si tus categorías son relevantes. Pero también…
  • Busca diferencias entre los grupos. No supongas que lo que es aplicable para un grupo (p.ej., tú y otros que viven en el nivel 4, o soldados inconscientes) es de aplicación para otro (p.ej., personas que no viven en el nivel 4 o bebés dormidos).
  • Desconfía de “la mayoría”. La mayoría sólo significa más de la mitad. Pregunta si significa el 51 por ciento, el 99 por ciento o algo entre ambos.
  • Desconfía de los ejemplos llamativos. Las imágenes llamativas son más fáciles de recordar pero podrían ser la excepción en lugar de la regla.
  • Supón que las personas no son idiotas. Cuando algo parece extraño, sé curioso y humilde, y piensa, ¿de qué forma es esto una solución inteligente?

7. El Instinto del Destino

Atenerse a los hechos es… reconocer que muchas cosas (incluidas las personas, los países, las religiones y las culturas) parecen constantes sólo porque el cambio está produciéndose lentamente, y recordar que incluso los cambios pequeños y lentos acaban gradualmente produciendo grandes cambios.

Para controlar el instinto del destino, recuerda que el cambio lento sigue siendo cambio.

  • Sigue la pista de las mejoras graduales. Un pequeño cambio cada año puede traducirse en un gran cambio a lo largo de las décadas.
  • Actualiza tus conocimientos. Hay conocimiento que caduca con rapidez. La tecnología, los países, las sociedades, las culturas y las religiones están cambiando constantemente.
  • Habla con el abuelo. Si quieres que te recuerden cómo han cambiado los valores, piensa en los valores de tus abuelos y en cuánto difieren de los tuyos.
  • Recopila ejemplos de cambio cultural. Desafía la idea de que la cultura de hoy tiene que haber sido la misma del ayer y será la misma del mañana.

8. El Instinto de la Perspectiva Única

Atenerse a los hechos es… reconocer que una única perspectiva puede limitar tu imaginación, y recordar que es mejor mirar a los problemas desde muchos ángulos para obtener una comprensión más precisa y encontrar soluciones prácticas.

Para controlar el instinto de la perspectiva única, hazte con una caja de herramientas, no con un martillo.

  • Pon a prueba tus ideas. No te dediques sólo a coleccionar ejemplos que muestra lo excelentes que son tus ideas preferidas. Pide a personas que no estén de acuerdo contigo que prueben tus ideas y busquen sus puntos débiles.
  • Pericia limitada. No te arrogues pericia más allá de tu campo: sé humilde sobre lo que no conoces. Ten también presentes las limitaciones de la pericia de los demás.
  • Martillos y clavos. Si eres bueno con una herramienta, podrías querer usarla demasiado a menudo. Si has analizado profundamente un problema, puedes terminar exagerando la importancia de ese problema o de tu solución. Recuerda que ninguna herramienta es buena para todo. Si tu idea favorita es un martillo, busca colegas con destornilladores, llaves inglesas y cintas métricas. Ábrete a ideas de otros campos.
  • Números, pero no sólo números. El mundo no puede comprenderse sin números, pero no puede comprenderse sólo con los números. Ama los números por lo que te cuentan sobre las vidas reales.
  • Desconfía de las ideas simples y las soluciones simples. La historia está llena de visionarios que usaron visiones utópicas simples para justificar acciones terribles. Da la bienvenida a la complejidad. Combina ideas. Compromete. Resuelve problemas caso por caso.

9. El Instinto de Culpabilización

Atenerse a los hechos es… reconocer cuando se está usando un chivo expiatorio y recordar que culpar a un individuo suele desviar la atención de otras posibles explicaciones y bloquea nuestra capacidad para evitar problemas similares en el futuro.

Para controlar el instinto de culpabilización, resístete a buscar un chivo expiatorio.

  • Busca causas, no malvados. Cuando algo va mal, no busques un individuo o un grupo al que culpar. Acepta que las cosas malas pueden ocurrir sin que nadie tenga la intención de que ocurran. En vez de eso, dedica tus energías en comprender las múltiples causas, o el sistema que ha creado la situación.
  • Busca sistemas, no héroes. Cuando alguien reivindica haber provocado algo bueno, pregunta si el resultado podría haber ocurrido de todos modos, incluso si ese individuo no hubiese hecho nada. Otorga algún mérito al sistema.

10. El Instinto de Urgencia

Atenerse a los hechos es… reconocer cuándo una decisión parece urgente y recordar que raramente lo es.

Para controlar el instinto de urgencia, da pequeños pasos.

  • Tómate un respiro. Cuando se activa tu instinto de urgencia, tus otros instintos irrumpen y tu capacidad análisis sufre un apagón. Pide más tiempo y más información. Rara vez se trata de ahora o nunca, y rara vez hay sólo dos opciones.
  • Insiste en los datos. Si algo es urgente e importante, debería medirse. Ten cuidado con los datos relevantes pero imprecisos, o precisos pero irrelevantes. Sólo los datos relevantes y precisos son útiles.
  • Desconfía de los adivinos. Cualquier predicción sobre el futuro tiene una incertidumbre. Ten cuidado con las predicciones que no reconozcan eso. Insiste en un abanico completo de escenarios, nunca sólo el mejor o peor caso. Pregunta con qué frecuencia han acertado esas predicciones en el pasado.
  • No te fíes de la acción drástica. Pregunta por los efectos secundarios. Pregunta cómo se ha probado la idea. Las mejoras prácticas paso a paso y la evaluación de su impacto son menos espectaculares pero normalmente más efectivas.

Una chuleta de los diez venenos que matan la objetividad (y sus antídotos)

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Island, por Aldous Huxley

Ayer terminé de leer esta novela, la última (en sentido literal, un año antes de su muerte) que Huxley publicó, en 1962. Island (La isla) es la otra cara de la moneda de la distopía de “Un mundo feliz“.

Portada de la edición estadounidense. Fuente: wikipedia

Es una novela mística y utópica, que describe una civilización que Huxley sueña para los humanos que hemos venido después que él a este mundo, una visión esperanzada de lo que podríamos ser, resignada a saber que no lo seremos, tan amigos como somos de nuestras guerras, de ambicionar más de lo que necesitamos, de producir hasta agotar, de clasificar sin comprender.

Es cierto que a ratos me han impacientado los “panfletillos” con que los distintos personajes atorran a Will en sus periplos por la isla, cada vez menos cínico y occidental, cada vez más consciente y en paz. Mi inglés rudimentario me ha obligado a ir y venir al diccionario, pero el estilo es limpio y ordenado, y esos panfletos de los que me quejo son en cierto modo necesarios, son lo que nos quería contar, como si el relato fuese el resultado de convertir “La Filosofía Perenne” en una novela didáctica.

Es un alegato en favor a la atención al momento presente. En la era de la distracción y las pantallas que vivimos resulta por completo actual. Quita la guerra fría y lo demás te vale: los totalitarismos, la industrialización, el expolio de los recursos, el énfasis en tener en vez de en ser, y todos esos obstáculos artificiales que ponemos entre nosotros y nuestra realización personal, social y espiritual.

Para mí, Huxley está cargado de connotaciones personales relacionadas con mi ya lejana juventud. Nuestro profe de inglés por excelencia, Macario Funes, nos llevó a unos cuantos a Eton College durante una semana, que nos hacía rodar vídeos en inglés, que sólo nos escuchaba en clase si hablábamos en inglés, que logró que nos aprendiésemos los verbos irregulares y nos enseñó con paciencia a pronunciar como es debido. Este Maestro nos hizo leer Brave New World en versión original, diccionario en mano, claro, pero en voz alta y descubriendo un placer obligado en los libros, placer que puedes recuperar cuando quieras, como estas semanas en que me he ventilado unos cuantos libros y vuelvo a disfrutar de ello.

También me recuerda Huxley otros tiempos más rockeros, confusos y contemplativos en que combinaba la lectura de biografías de Buda con la Filosofía perenne que ya he mencionado en otros párrafos de este post.

Era raro para mí intuir cómo este señor inglés seriote y curioso combinaba la exploración del LSD, el peyote, la ayahuasca y los hongos alucinógenos con el estudio profundo de las artes, las letras y la mística de diversas culturas y producía cientos de páginas que se leían con agrado y abrían mis ojos de post-adolescente Peter Pan a hasta entonces oscuros conceptos de inmanencia y transcendencia, de libertad responsable, la necesidad de la utopía para intentar escapar de los totalitarismos (¿se puede?), para mí absolutas novedades que mi soberbia ignorancia ni siquiera había soñado.

Destripo el argumento a continuación, no sin advertir de ello previamente a quienes penséis leer la novela y no lo hayáis hecho aún —Alerta Spoiler—

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Mundo digital y agua como servicio esencial

Dentro de unos días voy a asistir en nombre de Hidralia a las jornadas técnicas de H2Orizon en Sevilla, para participar en una mesa redonda titulada “Mundo digital y agua como servicio esencial”, junto a ilustres personalidades en la materia, lo cual me honra e intimida a partes casi iguales:

MODERA: Esther Paniagua

La digitalización de los servicios relacionados con el agua no es tan nueva como podríamos pensar en un principio. La terna de los SCADA, los SIG y los modelos de simulación eran la santísima trinidad de las empresas de aguas allá por los años 80 del siglo pasado. Entonces, como ahora, se les llamaba “nuevas tecnologías”.

Lo único que pasa es que se han rebautizado estos conceptos y, en teoría, es más barato colocar dispositivos que capturen y transmitan datos, que analicen situaciones in-situ o en la nube, e incluso que tomen decisiones más inteligentes y previsoras que las de un humano sobre, por ejemplo, abrir o cerrar una válvula, pequeña o grande, arrancar una bomba o apurar la capacidad de almacenamiento de un depósito para optimizar el consumo de energía.

La captura remota de información se ha difundido y generalizado por medio de, por ejemplo, sistemas de lectura remota de contadores domiciliarios, lo que permite contar con un volumen de información sin precedentes, una oportunidad que implica el desafío de manejar esos datos respetando estrictamente la intimidad de las personas y permitiendo su análisis agregado, anonimizado, para entender cómo funciona el territorio y anticiparse a las necesidades futuras.

Los inventarios cartográficos de las instalaciones se han digitalizado, más allá de la broma jerezana de la “Cartografía en soporte magnético”, que en los 90 era un plano sujeto con imanes a una chapa metálica. Hoy en día, los estándares abiertos y de reutilización de los datos abaratan crear un conjunto de datos específico para cada problema que se quiera resolver, siempre y cuando no exista el estreñimiento tan nuestro de retener el conocimiento para ganar ventaja, contribuyendo de ese modo a un estancamiento que a nadie conviene, ni siquiera al que logra una presunta ventaja pasajera. Pero esto forma parte de mis idealismos quijotescos y nos aleja de la cuestión.

Cada vez que alguien dice “Big Data”, un datito muere en alguna parte. Fuente: tenor.com

Por último, los modelos de simulación, de aprendizaje automático, de inteligencia artificial y las herramientas de análisis de conjuntos inmensos de datos ayudan a intentar predecir qué pasará o a recomendarnos qué es lo mejor que podemos hacer para cubrir unos objetivos que han de ser ambientales, incluyendo a los humanos y su prosperidad en el ámbito de lo ambiental, naturalmente. Hoy se pueden calcular escenarios alternativos de uso de recursos y compartir los resultados con el resto de usuarios, de forma que si alguien tiene una alternativa mejor, sólo tiene que proponerla, se evalúa en el modelo y se visualiza por parte de todos su idoneidad. La duda es si seremos capaces de soportar esa transparencia.

Más allá de lo tecnológico, las actividades de responsabilidad social, de apoyo a los colectivos desfavorecidos por parte de las empresas de aguas (un ejemplo aquí) ayudan a encontrar mecanismos que faciliten el acceso a estos servicios básicos pese a los altibajos a los que hoy en día cualquiera podría estar expuesto. Las apps permiten a los ciudadanos de nuestro “primer mundo” conocer su consumo, ponerse alarmas por si tienen una avería interior, domiciliar sus pagos por el servicio, participar y ser atendidos en múltiples canales, más allá de la tradicional cola ante un mostrador.

En las ciudades se asegura el servicio de entrega y recogida del agua con garantías de cantidad y calidad. En las zonas rurales se avanza hacia el pleno saneamiento, pese a las multas por la demora en lograrlo. Tenemos pendiente supervisar y evitar los desbordamientos del saneamiento y, en menor medida, prevenir inundaciones cuando llueve. El estándar avanza y mejora año tras año en los núcleos de población.

¿Cómo es posible que con tantos adelantos a nuestra disposición aún tengamos pendiente el 6º objetivo de desarrollo sostenible del milenio? Asegurar la disponibilidad y la gestión sostenible de agua y saneamiento para todos es un fin de esos que diferencian acarrear piedras de construir una catedral que toque el cielo e inspire a los demás. Sin embargo, y seguro que Catarina lo podrá explicar con datos más frescos que mi difusa intuición, esto es algo que está lejos de obtenerse en gran parte del planeta.

En 2017, el 10% de la población no utiliza fuentes mejoradas de abastecimiento de agua potable, y cerca de un tercio de la población mundial no dispone de saneamiento. 2000 millones de personas vivían en países con un alto estrés hídrico, extrayendo más recursos de los que se renuevan, con lo que en el futuro es casi seguro que sufrirán la escasez. (Fuente: Source: Report of the Secretary-General, “Progress towards the Sustainable Development Goals”, E/2017/66, citado en https://sustainabledevelopment.un.org/sdg6)

Incluso más allá del uso directo, la disponibilidad de agua para la producción de alimentos a un precio que permita ejercer la actividad es algo de difícil garantía, en parte por la variabilidad de un fenómeno aleatorio como es la meteorología, pero sobre todo porque tenemos pendiente integrar la información, basar nuestras decisiones en datos, cooperación e información, en lugar de en intuiciones engañosas o en intereses no declarados.

Es un desafío como especie, que afecta a algo infinitamente más importante que los resultados del año que viene. Vamos a por él.

También puede haber buenas noticias

Y no son necesariamente tiernos videos de animales o actos aleatorios de amabilidad, como explica este post del blog de Google Assistant. Se trata de una funcionalidad de su asistente que está en pruebas en los EE.UU. y que consiste en pedirle que te cuente algo bueno. Te muestra entonces noticias cultivadas y recopiladas por Solutions Journalism Network que cuentan cómo es posible resolver problemas concretos con un impacto positivo y significativo, como reducir la brecha educativa racial en la Universidad estatal de Georgia combinando datos y empatía (¡vaya cóctel!), la recuperación de la economía y del hábitat de las abejas por los apicultores aficionados del Este de Detroit o cómo Islandia ha reducido la tasa de alcoholismo entre los adolescentes con toques de queda y cupones para actividades extraescolares.

¿Puede ser el principio de una dieta de medios equilibrada? Vendría bien, para descansar de la habitual ración de pretextos para estar enfadado, bulos para seguir alimentando el sesgo de confirmación de nuestros prejuicios y excusas derrotistas para seguir inmóviles. Prefiero un poquito de inspiración para mejorar las cosas poco a poco, cada día, en la medida de mis posibilidades.

Acabaremos comiéndonos nuestro plástico

En realidad, ya nos lo estamos comiendo. Es lo que nos recuerda este vídeo que ha montado CREA y la dirección de Desarrollo Sostenible de suez para concienciarnos en este día mundial del medio ambiente.

El hecho de que desde hace años exista un séptimo continente formado por los plásticos que son la consecuencia de nuestra avidez de consumo y desecho, más que avergonzarnos o indignarnos debería tener una consecuencia en nuestros comportamientos cotidianos. Cada pequeña decisión es un sumando más en la factura que estamos dejando a nuestros hijos y nietos. Ojalá yo tuviese la oratoria de Al Gore o el encanto de Leonardo DiCaprio para abrirnos a todos los ojos con esta incómoda verdad con la que algo tenemos que empezar a hacer, dejar de hacer y seguir haciendo.

Por ejemplo, Lidl va a dejar de vender bolsas de plástico. ¿Es una maniobra más de greenwashing, calculada para quedar bien? Podría ser, pero también es un comienzo. Podemos empezar habitos nuevos, como ir andando a hacer la compra, y usar un carrito en vez de bolsas. ¿De verdad necesitamos tanto plastico alrededor de las latas de refrescos, de los juguetes, de las herramientas, del acero inoxidable de los electrodomésticos, de frutos cuya piel es ya un envoltorio ideal? Cuando pensamos un poquito en los recursos que han hecho falta para nuestro paseo triunfal de un mes, un día, un rato, parece más cierto lo que los agentes de Matrix decide sobre que somos un virus que agota por completo el ambiente que ha tenido la mala fortuna de acogernos.

Cuando yo era un niño, allá por los 70 y 80 del pasado siglo, al lado de mi casa, en la calle Puentezuelas de Granada, había un taller gestionado por un señor con peluca y gafas de pasta como las de Alfredo Amestoy. Era un hombre a veces antipático que quizá ya no esté entre nosotros (la tienda cerró), pero que vivía de reparar los cacharros domésticos que se iban averiando en las casas del vecindario. La batidora, el tostador, los televisores tenían vida extra en su establecimiento hasta que su verdadero fin habría llegado. Hoy las tiendas de reparaciones de móviles de mi actual barrio arreglan teléfonos pero también se dedican a la compraventa del último modelo a cambio de dinero y el penúltimo. Algo ha cambiado a peor. Hacer la papilla de un hijo es más prioritario que darle a ‘me gusta’ a las fotos de los famosos. Sin embargo, la batidora estropeada la arreglamos comprando otra, y el móvil lo cambiamos aunque no esté roto, para presumir. En fin, toda esta digresión es por preguntarnos ¿Qué diablos nos pasa como especie? ¿Merecemos de verdad extinguirnos? Porque nos comportamos como si lo mereciésemos, aunque alguna esperanza nos queda cuando se alzan voces que nos intentan despertar. ¿Lo intentamos por lo menos hoy?

Mesa Redonda sobre Transformación Digital en los sectores que dinamizan la economía

El pasado viernes 22 de septiembre tuve el honor de participar en una mesa redonda sobre transformación digital organizada por la asociación Ejecutivas & Consejeras (Eje&Con) y la Real Sociedad Matemática en la Universidad de Málaga. Se trataba de unas jornadas sobre Liderazgo y desafíos STEM (las siglas en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

Este post es para dar cuenta de unas cuantas cosas que aprendí en esa ocasión y sobre las que he pensado este fin de semana.

La presentación de Elena Gil Lizasoain sobre el big data despertó mucho interés

El programa de actividades era bien amplio, y comenzaba el jueves 21 con la inauguración oficial, varias ponencias y mesas redondas a las que no pude asistir por motivos de agenda. Yo participé en parte del programa del viernes 22.

Tras una brillante intervención de Elena Gil, CEO de LUCA (Last Universal Common Ancestor), acerca del potencial del Big Data, se produjo una ronda de preguntas por los asistentes, sobre perfiles y capacitación, y una interesante pregunta sobre la representatividad de los conjuntos de datos de uno sólo operador telefónico acerca de los movimientos de los turistas en Murcia (una de las aplicaciones que nos mostró la ponente).

Orígenes de los visitantes a Murcia desde la provincia de Alicante. Fuente: http://data-speaks.luca-d3.com

Es verdad, una muestra sesgada, por muy grande que sea, no deja de tener un sesgo que puede distorsionar la interpretación. Un gran amigo de hace décadas estaba sentado a mi lado durante la charla, y me hablaba de la cita de Mark Twain:

Hay mentiras, malditas mentiras y estadística

Ahora podríamos añadir un peldaño más: Hay mentiras, malditas mentiras, estadística y Big Data. No seré yo de los que se oponen a los avances, aunque sí creo que la cautela y las cuestiones éticas en el uso de la tecnología son siempre el punto de partida imprescindible. Mal empleado, el big data tiende a confirmar nuestros prejuicios previos, simplemente por los conjuntos de datos históricos que empleemos, o por la programación del aprendizaje automático que realicemos. Sobre todo, la principal barrera, como en tantas cuestiones de la transformación digital, sería interpretar este reto como un reto tecnológico. No lo es. Es un reto de gestión. Se trata de desarrollar las capacidades necesarias para interpretar las 4 Vs de grandes Volúmenes de datos, que llegan a toda Velocidad, en formatos diVersos y de cuya Veracidad nos tenemos que asegurar. Eso es el unicornio del Científico de Datos

Moderó la mesa Eva García Lizcano, y participaban Gabriele Scattolo, la directora de la tienda IKEA Málaga, Pedro Antonio de Alarcón, de LUCA – Big Data for Social Good y yo mismo. Aquí están las preguntas que me hizo Eva, y lo que yo quería responder. Lo que realmente respondí seguramente sería distinto, pero no se diferenciaba mucho.

¿Cómo abordáis la transformación digital en una empresa de aguas, coméntanos algunos ejemplos aplicados de decisiones data driven? Hemos constituido cinco laboratorios de aceleración digital, temáticos y orientados a la operación, las relaciones con los clientes y ciudadanos, la comunicación y las administraciones. Cada uno de ellos promueve proyectos innovadores que transforman la actividad, desarrollan propuestas de valor o testean nuevos modelos de negocio, de una forma abierta a inclusiva, juntando a usuarios con productores, estimulando la colaboración y el intercambio. Por poner un par de ejemplos, uno antiguo y uno nuevo, podemos citar, en lo antiguo, nuestras herramientas de planificación de la renovación de redes de alcantarillado y abastecimiento (Metresa y Metrawa), que recopilan y analizan todos los datos sobre el estado de conservación de la red y recomiendan cuáles renovar y cómo, para que la ciudad saque el maximo partido. cada euro invertido. En lo nuevo, podemos mencionar nuestra plataforma CityDataVision, que integra datos del servicio, de otros servicios urbanos y datos abiertos como los meteorológicos y los del censo para resumir en forma de mapas de calor las viviendas vacías o la evolución de la actividad comercial, ayudando a los decisores urbanos a entender el metabolismo de la ciudad.

¿Qué tipo de operativa se realiza en un Operation Lab? Los Dinapsis Operation Labs abordan la transformación digital de las operaciones de las empresas de aguas mediante espacios con tres funciones especializadas: un Hub Operativo, un Lab especializado y un Showroom de sus actividades. En el Hub operativo se centralizan servicios de planificación de inversiones en los activos, mantenimiento OPEX, control en tiempo real, gestión de la telemedida y gestión de la fuerza de trabajo en campo. En el Lab se exploran nuevas propuestas de valor y/o nuevos modelos de negocio, en colaboración con el ecosistema local/regional de innovación, para desbordar las fronteras tradicionales del ciclo integral del agua y aportar nuevos servicios y nuevas oportunidades a la sociedad. El Showroom es la apertura transparente de esas actividades que acabo de describir y una invitación a participar en el juego a todas las personas y entidades que tengan una idea, un sueño con el que construir juntos nuevas oportunidades y horizontes.

¿Cómo aplicáis la innovación en una empresa de servicios para el sector del agua? La innovación ha sido, es y será el centro psicomotor de nuestra actividad. Más allá de cómo aumentar la eficiencia en la distribución o la versatilidad de la depuración del agua residual, vivimos en una perpetua rueda de reinvención de nuestra actividad, tanto en mejoras incrementales como en la disruptiva pura y dura. En cada tramo del embudo o “funnel” de innovación, Suez interviene, desde la investigación básica, con proyectos Life, H2020, empresas de capital riesgo en su programa Vento, centros tecnológicos, del que CETaqua Andalucía, no muy lejos de aquí, es un magnífico ejemplo, o con los laboratorios de innovación más aplicada como Dinapsis. Pero sobre todo, se trata de una actitud de constante cuestionamiento y exploración del presente para imaginar y construir el futuro de un mundo más habitable, sostenible, diverso, moderno y socialmente equitativo.

Me gustó mucho conocer la visión de Gabriele y de IKEA sobre el poder del grupo, el impulso a la diversidad en su empresa (un 60% de sus directivos son mujeres, al parecer) y los valores como la capacidad de asumir y delegar responsabilidades, la inquietud e inconformismo y la apertura al cambio propuesto por otros.

Pedro Alarcón citó a Platón para hablar de Big Data y los proxies que emplean para interpretar la realidad, como las sombras de la caverna. La visión de la teledetección permitió pronosticar la caída de los resultados de Walmart; había menos coches en sus aparcamientos, y el mapa de calor de las llamadas durante el terremoto de hace un año en México permitió destacar las zonas más afectadas. Es decir, el Big Data puede devolverle el favor a la sociedad, en vez de servir sólo para diseñar mejores campañas de marketing, cada vez más invasivas e inquietantes.

Lo mejor fue que se abriese, por iniciativa de Eva, un pequeño debate sobre la forma de potenciar la presencia de la mujer en las actividades relacionadas con las STEM. Recuerdo que cuando estudié la carrera, allá por el siglo pasado, tenía muy pocas compañeras de promoción. En el debate improvisé que esto se debe a un sesgo cultural que atribuye a las mujeres roles relacionados con otras disciplinas. Y no estoy de acuerdo con que eso siga siendo así. Nuestra sociedad necesita a la mujer en todos los campos profesionales, en todos los rangos jerárquicos. Sin eso, nos torcemos, perdemos competitividad, queda más sitio, demasiado, para los típicos groseros que sólo convencen por la fuerza, física o de sus gritos e intimidaciones, que inhiben el desarrollo del talento y de las ideas más creativas, que serán las ideas que nos rescaten de nuestra destrucción. Iniciativas como la de esta mesa redonda, estas jornadas de LiDES, la RSME, EJE&CON y la Universidad de Málaga, ayudan a dar visibilidad a lo (poco o mucho) que podamos avanzar en este terreno y hacer de este un lugar mejor en el que crecer y vivir.

P.S: Añado un enlace a un vídeo de TED que mi amigo Dani Cardelús me hizo llegar ayer. Sobre big data, oráculos y thick data. Y sobre cómo lo estructurado y modelado no es necesariamente lo que más interesa pronosticar acerca de la realidad.

Y después he visto este otro sobre cómo detectar malas estadísticad.

Los ejercicios de Happier transcritos y traducidos

Llevo unas cuantas vueltas dadas con este libro. La última vez que hablé de él “prometía” traducir los ejercicios propuestos.

Bueno, pues aquí están:

Happier Exercises

  • 1. Crear Rituales
    • Identifica rituales, incorpóralos en tu agenda y empieza a practicarlos
  • 2. Expresar gratitud
    • Cada noche, antes de irte a dormir, escribe al menos cinco cosas que te han hecho o te hacen feliz, cosas por las que estás agradecido
  • 3. Los 4 Cuadrantes
    • Durante cuatro días seguidos, pasa al menos 15 minutos escribiendo sobre tus propias experiencias en los cuatro cuadrantes
      • Rat Racer
      • Hedonista
      • Nihilista
      • Feliz
  • 4. Meditar sobre la felicidad
    • Medita. Siéntate en un sitio tranquilo, cálmate respirando profundamente, examina mentalmente tu cuerpo y termina concentrándote en una emoción positiva
  • 5. Hacer un mapa de tu vida
    • Durante un período de 1-2 semanas, registra tus actividades diarias, el tiempo empleado, el significado y el placer obtenido de ello. Evalúa con –, -, =, + y ++ el tiempo que te gustaría pasar la próxima semana haciendo esas actividades, o anota nuevas actividades que no has hecho
  • 6. Espejo de integridad
    • Haz una lista de las actividades con más significado y placenteras para tí, y evalúa cuanto tiempo le dedicas. Repetir con regularidad
  • 7. Completar frases
    • Genera rápidamente por lo menos 6 finales para las frases
      • Si traigo un 5% más de conciencia a mi vida…
      • Las cosas que me hacen feliz son…
      • Para atraer un 5% más de felicidad a mi vida…
      • Si me hago más responsable de cumplir mis deseos…
      • Si traigo un 5% más de integridad a mi vida…
      • Si estuviese dispuesto a decir Sí cuando quiero decir Sí y No cuando quiero decir No…
      • Si respiro profundamente y me permito experimentar qué se siente con la felicidad…
      • Estoy cobrando conciencia de…
  • 8. Crear un mapa de felicidad
    • Basándote en “Hacer un mapa de tu vida”, visualiza tu semana ideal y escribe la cantidad de tiempo que te gustaría dedicar a cada actividad. Repetir una vez al año
  • 9. Establecer metas coherentes
    • Escribe lo que realmente, realmente quieres hacer para cada una de las áreas clave de tu vida. Para cada una:
      • Metas a largo plazo (1-30 años)
      • Metas a corto plazo (1 día – 1 año)
      • Plan de acción (1 día – 1 año)
  • 10. Comite de Felicidad
    • Crea un grupo de personas a las que les importéis tú y tu bienestar, y que te harán responsable de la moneda definitiva.

      Pídeles que sigan la pista de tus aspiraciones y que se aseguren de que sigues tras ellas.

      Hazte miembro del comité de felicidad de otras personas

  • 11. Programa de Educación
    • Crea un programa con dos categorías de tu desarrollo
      • Personal
      • Profesional
  • 12. El privilegio del sufrimiento
    • Escribe sobre una experiencia difícil que hayas vivido.

      Después de describirla con tanto detalle como puedas, escribe sobre algunas de las lecciones y beneficios que resultaron de ello.

  • 13. El proceso de las 3 preguntas
    • Usa el proceso de Significado – Placer – Fortalezas
      • 1. ¿Qué me aporta un significado / sentido?
      • 2. ¿Qué me da placer / me gusta hacer?
      • 3. ¿Cuáles son mis puntos fuertes / qué se me da bien?
  • 14. Tuneando tu trabajo
    • Describe con detalle qué haces durante uno o dos días típicos de trabajo.
      • 1. ¿Puedes cambiar tus rutinas?
      • 2. ¿Puedes encontrar un significado / placer en lo que ya haces?
  • 15. Una carta de agradecimiento
    • Convierte en un ritul el escribir al menos una o dos cartas de agradecimiento al mes a personas que te importan
      • tu pareja
      • un familiar
      • un amigo
  • 16. Completar frases
    • Estar enamorado significa…
    • Para ser un mejor amigo…
    • Para ser una mejor pareja…
    • Para atraer un 5% más de felicidad a mi relación de pareja…
    • Para atraer un 5% más de felicidad a mis amistades…
    • Para atraer amor a mi vida…
    • Me estoy dando cuenta de que…
    • Si me hago más responsable de completar mis deseos…
    • Si me dejo ir y me permito experimentar qué se siente con el amor…
  • 17. Consejo de tu sabio interior
    • Imagina que tienes 110 años.

      Tómate 15 minutos para aconsejarte a tí mismo cómo encontrar más felicidad en tu vida, empezando ahora mismo.

      Haz este ejercicio por escrito

      Ritualiza el consejo

      Vuelve a esta experiencia con regularidad

  • 18. ¡Simplifica!
    • Observa qué actividades del ejercicio “Hacer un mapa de tu vida” puedes reducir o eliminar
  • 19. Resolución de conflictos
    • Piensa en un conflicto y su precio para ambas partes en términos de la moneda definitiva.
    • Desarrolla posibles soluciones para maximizar la felicidad para ambas partes