El estrés como pretexto adictivo

En voy de culo (!), Jordi Fortuny nos explica un interesante punto vista: está bien visto afrontar el trabajo diario con los dientes apretados y cara de mala leche, culturalmente queda muy profesional dar la impresión de estar más ocupado que nadie.

Sin embargo, esa máscara esconde ineficiencias, falta de calidad y diferimiento crónico de las tareas importantes.

Son excusas que nos ponemos para no afrontar lo importante, para no pensar, para ir por la vida con el piloto automático, a remolque de las emergencias que vamos prefabricando, en gran parte, con nuestra propia actitud ante nuestra misión, ante las metas que nos ilusionan pero que nos dan un poco de miedo, ante la incomodidad de salir a cazar a campo abierto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s